Cosmovisión

Cosmovisión y Derecho propio

Aprender de la madre tierra y sentir a los seres de la naturaleza es nuestra esencia como pueblo, es por eso que nos parece fundamental mencionar todo el conocimiento que nos bridan los y las tasxkwewe’sx. Las plantas desde la sabiduría de los y las kiwe thë´sa, son mayoras y mayores con mucho conocimiento. Tasxkwe Thësata’, dice el mayor Nxun Tumbo, las plantas son Thësa, se asume la categoría de personas con un conocimiento muy profundo. Gracias a las plantas respiramos, aprendemos los colores de la naturaleza, nos curamos de las desarmonías y generamos un ambiente del buen vivir. Cada planta es única, sagrada y la podemos entender como el yu’ce tasxkwe, la planta medicinal. Sin las plantas sería imposible equilibra las energías en el territorio, tal como lo dice el compañero kiwe thë’ Leonidas Urriaga:yakum pcute’ kwe’sxa’ mtenxukxtha’w, si se acaba la Yacuma, que sería de nosotros, ¿para a dónde cogeríamos? Esta preocupación del mayor es real teniendo en cuenta que los monocultivos del café están arrasando, sin ningún tipo de consideración, los tules de la Yacuma y como si fuera poco las concesiones viales como las transversales, no respetan ni consideran la vida de ninguna planta tal cual como sucedió en el Páramo de Guanacas con elsxuukwe o el fresco de páramo fue arrasado en minutos por retroexcavadoras y buldóceres.

Entonces, los pueblos indígenas, para mantener la armonía y el equilibrio, a través del tiempo hemos creado formas propias de control. Entre ellos tenemos la administración de la yutsexi o la aplicación del remedio desde del conocimiento ancestral, cultural y espiritual que parte de la ley de origen y los principios que regulan el cosmos. La práctica de la cosmovisión a través del derecho propio está bajo la orientación espiritual de los Kiwe thé o sabios de la tierra.

Es la orientación desde el pensamiento del corazón para fortalecer el SEIP para lo cual se vivencia la práctica cultural a través de los diferentes rituales de armonización colectivos, familiar y personal en los sitios sagrados como los páramos, las lagunas, los cerros, los ríos, la tulpa y alrededor del fuego (fogatas)

En un primer momento se busca compartir el conocimiento ancestral al equipo dinamizador zonal a fin llegar a los diferentes espacios de generación y recreación del conocimiento con orientaciones espirituales pertinentes y coherentes a los principios del SEIP.

Durante el año que acaba de pasar, se logró trabajar de manera permanente alrededor de la tulpa para compartir conocimientos, experiencias y prácticas rituales con sabedores ancestrales permitido avanzar en la construcción un corpus teórico de la educación propia recogiendo elementos conceptuales desde la cosmovisión y espiritualidad nasa.