Ritual la apagada del fogón “ipx fxicxanxi”

Ritual la apagada del fogón “ipx fxicxanxi” para equilibrar las energías del territorio, se realizó en la comunidad de la Esmeralda en Corinto.
Desde la cosmovisión de los pueblos indígenas, estamos en la época del fuego, es el momento de limpiarnos, armonizarnos y fortalecernos con las energías del padre “ipx”. Desde el pensamiento ancestral del pueblo Nasa, cuando nos visita el gusano blanco, las candelillas o luciérnagas y vemos cruzar en el firmamento las cometas de fuego, nos están indicando que es momento de aplacar las energías negativas y armonizar la convivencia familiar, comunitaria y territorial, por esta razón el pueblo Nasa realiza de manera colectiva, el ritual de la apagada del fogón “ipx fxicxanxi”.

“ipx fxicxanxi”, el ritual de la apagada del fogón, hace parte de uno de los rituales mayores que se han propuesto revitalizar las comunidades del pueblo Nasa. Estos son rituales colectivos y se orientan desde los caminos de la luna “a’the” y el sol “tay”, es decir desde los tiempos propios, que son los tiempos del territorio. Estas prácticas  nos lleva a entender la estrecha relación que tenemos con el territorio y todos los seres de la Madre tierra.

“ipx fxicxanxi”, es un ritual de encuentro con nosotros mismo, en un primer momento alrededor de la tulpa, se mambea la sagrada hoja de coca con plantas frescas. Este primer momento es de revisión personal. En esta parte orienta el mayor espiritual “kiwe the”: “Mientras mambean piensen en las enfermedades personales, las corporales y espirituales, luego en las enfermedades de la comunidad y el territorio”. Posterior al momento de mambear, el mayor indica que nos acerquemos a la tulpa, y menciona que las tres tulpas, es decir las tres piedras, representan espiritualmente a la abuela, el abuelo y los hijos. Nos dice que soplemos con fuerza la mascada de coca en el fuego, entregando las enfermedades corporales y espirituales al padre “ipx”, para que allí se armonicen. Después de botar la mascada, le brindamos chicha de maíz, chicha de caña y de arracacha al abuelo “ipx”, el fuego y las tres tulpas.

Seguidamente los mayores espirituales “kiwe the”, con plantas frescas limpian y voltean el sucio o las energías negativas de las persona participantes en el ritual, como también de los bastones que representan la autoridad espiritual del territorio. Ya libres de las energías negativas o enfermedades físicas y espirituales los “kiwe the”, indican que es el momento de danzar para levantar el sucio del territorio, para alegrar y agradecer a la madre tierra,  dice a los jóvenes de la chirimía, que es momento de la música; resuenan los tambores y las flautas indicando que es momento de danzar.

Se danza en espiral, hasta llegar a las tulpas, los kiwe the dan a cada danzante agua con plantas frescas, para soplar en el abuelo fuego, pues los sabedores espirituales indican que es momento de armonizar las energías del territorio,  apagando el fogón con bocaradas de agua fresca, pues allí ya ha quedado todo el sucio. Mientras se danza se saluda con alegría a quienes nos cruzamos, mientras se hace el espiral, se brinda y se toma chicha, para animar los danzantes, los tambores suenan cada vez más fuertes como alentando a danzar con fortaleza en el territorio. Se danza  hasta que se apaga totalmente el fogón, cuando ya se han armonizado las malas energías en el abuelo “ipx” fuego, todos los participantes agradecen a los mayores espirituales por este momento de limpieza, alrededor de la tulpa.

Los sabedores espirituales kiwe the, recogen las cenizas de este primer espacio del abuelo fuego y las llevas a sembrar al agua. Los sabedores kiwe the, indican que es momento de descansar, en este espacio de descanso las mayoras encargadas de preparar los alimentos reparten la comida comunitaria, este alimento es preparado sin sal y con productos propios, cultivados en la comunidad.

Después de compartir los alimentos y la chica, se inicia la segunda danza, esta danza se hace para prender nuevamente el abuelo “ipx” fuego, este nuevo fuego es de la fuerza, es el guardián del territorio, la tulpa queda sembrada en el territorio y el compromiso de la comunidad es ser guardián del abuelo “ipx”, para que de fuerza y acompañe el camino organizativo y comunitario.

“ipx fxicxanxi”, el ritual de la apagada del fogón, como espacio de revitalización del ser Nasa, nos convida a pensar desde el corazón a evaluar el caminar personal, familiar y territorial, nos compromete a estrechar el compromiso de ser hijos de la Madre tierra y a partir de pensamientos y actitudes relacionadas con los mandatos  naturales.

Por: Tejido de comunicación Wejxia Kasenxi cabildo indígena de Corinto.

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