MINGA INDÍGENA, SOCIAL Y POPULAR: POR EL RESPETO AL TERRITORIO, LA VIDA DIGNA, LA PAZ, LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y EN CONTRA DE LAS REFORMAS DEL GOBIERNO COLOMBIANO

Compartir en Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

 

Ofrecemos a los espíritus mayores para que nos habrá el camino. Pedimos fortaleza y sabiduría para dirigirnos al pueblo de Colombia, a nuestras familias y a quien nos escuche sobre la tierra.

Hoy, es inevitable sentir una gran alegría. Encontrarnos caminando con tantos compañeros de lugares tan distantes nos llena de felicidad y esperanza. Nos damos cuenta que en las luchas que por siglos hemos librado, también hemos aprendido a celebrar la Vida, la unidad, la diversidad y el encuentro.  Sin embargo las situaciones que y nos permiten encontrarnos hoy no son motivo de celebración:

Las distintas movilizaciones desarrolladas durante los últimos años por todo el país, lograron concretar acuerdos parciales con el gobierno; una lógica de movilización, promesas e incumplimientos se impuso al movimiento social incluido el acuerdo de paz con las FARC.  Ante esto, es urgente y necesario que la lógica de la política de los movimientos o grupos que lograron poner un representante en los muros del congreso, trascienda los escenarios institucionales y vayan más allá, propiciando espacios de participación y construcción con la sociedad y las decisiones de la vida en su conjunto –educación, vivienda digna, salud, justicia, economía, empleo digno medio ambiente.

Los Grandes grupos económicos y políticos en cabeza de Iván Duque Márquez, se mantienen en el poder estatal con su proyecto de muerte rediseñado, donde el desprecio adquiere en estos tiempos su rostro más macabro: el asesinato sistemático, las amenazas y la judicialización de líderes sociales, defensores de derechos humanos y ambientales. Sabemos que detrás de los asesinatos selectivos lo que pretende el poder es debilitar los liderazgos que nacieron y se consolidaron durante el último ciclo de protestas, eliminar las bases de apoyo a las reformas que proponían los acuerdos de paz y generar un clima de guerra que legitime la necesidad de “Seguridad”. Recibimos amenazas, atentados e intimidaciones a diario, pero ¡No tememos la muerte, tememos el silencio de Colombia!

Esta lógica asesina ha abonado el terreno para terminar de consolidar la idea de que tenemos que sufrir callados. El gobierno nacional en cabeza del ministro de defensa insiste en la necesidad de criminalizar la protesta social señalándonos de guerrilleros, vándalos y terroristas. La clase política y empresarial como los grupos armados paramilitares coincide en reproducir el discurso que nos tilda de enemigos del desarrollo y el progreso.

 Esto es evidente en el tratamiento represivo que ha tenido el gobierno nacional frente a las demandas de la movilización universitaria generada por la cadena histórica de des financiación. El Gobierno y los medios de comunicación, busca romper el paro por las semanas que ya acumula y las amplias simpatías logradas por esta lucha entre estudiantes, docentes, trabajadores y el grueso de la sociedad.

Esta estrategia de criminalización toca también el ejercicio de liberación de la madre tierra. Muchos compañeros liberadores han sido asesinados y otros son perseguidos con intenciones de judicialización. Lo hemos repetido siempre: la liberación de la madre tierra es un ejercicio legítimo de las comunidades y un mandato espiritual. La liberación no es susceptible de negociación, pues está en la raíz de nuestro sentir, luchar contra el sometimiento perverso que se le hace a la madre tierra dadora de vida. Llevamos muchos años explicando que donde la agroindustria ve la forma de alimentar su codicia, nosotros sentimos nuestro espacio de vida.

Por todo esto, nos juntamos hoy, expresar con determinación nuestro rechazo absoluto a este proyecto de país excluyente, expresado en los siguientes puntos:

  1. Cuidado, protección y defensa del territorio y el agua.
  2. Defensa de la vida, los derechos humanos y la paz.
  3. Territorios libres de violencia contra las mujeres y LGBTI
  4. Libre Ejercicio de gobierno propio y fortalecimiento de las organizaciones sociales.
  5. Defensa de los derechos económicos, sociales y culturales (salud, educación, vivienda y servicios públicos) y fortalecimiento de los sistemas propios de los pueblos Indígenas.
  6. Fortalecimiento de las economías propias de las comunidades indígenas, afrocolombianos, campesinas y urbanas.
  7. Vamos a defender el derecho a la comunicación propia, debido a que el Gobierno Nacional pretenden modernizar el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones –TIC favoreciendo a las industrias tecnológicas de las multinacionales
  8. Defensa del patrimonio público y los bienes comunes.
  9. Cumplimiento de los acuerdos del gobierno nacional con las organizaciones sociales.
  10. Cumplimiento en la implementación de los acuerdos de paz con las FARC y continuidad de la mesa de conversaciones con el ELN.
  11. Oposición y lucha contra agenda legislativa y político del gobierno Nacional que se implementa en contra de los sectores populares
  12. Defensa de la educación superior pública, expresadas en el pliego de exigencias de la UNEES, buscando un enfoque étnico y diferencial.

Es claro que el mayor temor de la clase política tradicional, es la fuerza cohesionada del movimiento social, quien debe acrecentar su capacidad decisión sobre los territorios, hacia una democracia real y participativa que trascienda lo electoral, fortaleciendo las distintas formas de participación ciudadana y luchando por constituir mecanismos más incluyentes, defendiendo la consulta previa y las consultas populares.

Recordamos los motivos de nuestra Minga de Resistencia Social y Comunitaria de los años 2004, 2008, 2010 y 2013, haciendo un llamado a la Unidad y los reafirmamos frente a todos ustedes, como lo hicimos en esa época, para tejer entre todos un país justo.  Llenos de cariño y humildad, llamamos solidariamente, a la re-activación de la movilización social, y convocamos a todos los sectores populares a seguir tejiendo una agenda colectiva, por los cambios necesarios para evitar el retorno a la guerra, y por la fuerza de nuestros sueños para construir alternativas de vida, seamos todas y todos liberadores del pensamiento, del corazón y de la madre tierra.

¡Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra!

28 noviembre de 2018, Santiago Cali – Colombia

 

Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca – ACIN
Çxhab Wala Kiwe, Territorio del Gran Pueblo

Publicaciones relacionadas