Los jóvenes indígenas construyendo resistencia desde el arte

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Los jóvenes indígenas construyendo resistencia desde el arte Manda la vida es un espacio artístico y cultural, fortalecido por varios colectivos de Cali que se ha articulado con procesos como el indígena en donde se construyen estrategias que piensen en el arte como forma de vida y medio para poder evidenciar situaciones que se viven en los diversos contextos; de esa forma construir vida y sueños a través del arte. Se ha contado con jóvenes de diez Instituciones Educativas del norte del Cauca e integrantes del Movimiento Juvenil Álvaro Ulcué Chocué; por ello se pensó en realizar un encuentro que desde el festival Manda la vida articulara procesos de resistencia con jóvenes. Este, se realizó en territorio ancestral de Munchique Los Tigres en la vereda La Aurora los días 17 y 18 de noviembre para que mediante la propuesta artística y cultural se evidenciaran las propuestas de buen vivir que desde los jóvenes indígenas se piensan, construyen y fortalecen; y que tienen el arte como un eje articulador de estas apuestas de vida. Durante el desarrollo de la actividad hubo un espacio de armonización con los mayores espirituales, talleres y análisis de contexto a través del arte, presentaciones artísticas y feria de experiencias para el buen vivir. Para poder dar claridades sobre la temática se dividieron en grupos de trabajo para abordar temas como: la importancia de la música propia y cada uno de los sonidos, la fábrica de juguetes, la importancia de las prácticas culturales del resguardo de Munchique, huertas comunitarias, cuido de la tierra, diseño y dibujo para la resistencia, pintura en acción. Los participantes disfrutaron del encuentro, ya que tiene otro tipo de pedagogías y de llegar a los jóvenes; era divertida ya que les sacaba sonrisas y los hacía ser espontáneos al compartir con los demás. Se creó un ambiente de confianza que permitió que el trabajo fluyera, que fueran sinceros al responder las preguntas y hacer su trabajo; fue un espacio de compartir, crear y sentir que podemos hacer arte desde lo cotidiano, que representa el sentir de ser indígena, de sentirnos vivos y que esta alegría la compartimos con nuestra Uma kiwe (Madre tierra). La tarea es seguir desde los jóvenes construyendo alternativas de vida, de sueños, de resistencia; ya que somos esa semilla que los mayores sembraron y queremos seguir construyendo vida y armonía para nuestras comunidades. Este encuentro permitió encontrarnos y pensar en mirar las diferentes formas de hacer, construir y articularnos con demás procesos que también sueñan con un mundo mejor. En este espacio hemos dialogado con los participantes del movimiento Juvenil del territorio de Munchique, la coordinadora de jóvenes Elizabeth Dagua nos da a conocer sobre la actividad.

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