La guerra por el narcotráfico y el aniversario de Cristina y los kiwe thegnas

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La guerra por el narcotráfico y el aniversario de Cristina y los kiwe thegnas

El Aniversario:

Durante el mes de octubre en Tacueyó, Norte del Cauca, se realizaron una serie de actividades conmemorativas a la masacre de la vereda la Luz, estas iban desde recorridos territoriales, visitas y mingas en los hogares de los familiares de las víctimas, talleres y murales para ayudar a reflexionar frente a la realidad que vive la comunidad. Muchas de estas actividades se realizaron paralelas a la minga indígena que se movilizó hacia Bogotá.

El día 28 de octubre en caravana de motos, carros y chivas, en medio de banderitas verdes y rojas, entre kiwe thegnas, mujeres, niños y autoridades nos encontramos en la zona conocida como el Tierrero quienes rechazamos esta violencia sistemática que nos arrebató las vidas de la Neh wesx Cristina Bautista y de los Kiwe thegnas Asdrúbal Cayapu, Eliodoro Fiscué, José Gerardo Soto, James Wilfredo Soto y Toribío Canas Velasco asesinado días antes en una serie de hechos violentos hacia a los kiwe thegnas y la comunidad, que se suman a la largar lista de líderes sociales asesinados por este sistema capitalista y patriarcal.

El Tierrero es bien conocido por ser territorio de milicianos y fue allí donde se hizo el pronunciamiento público, les dijimos a ellos y al estado que no queremos más masacres, que rechazamos el narcotráfico y la guerra que promueven en nuestro territorio. Luego la Caravana se dirigió hacia el centro poblado de Tacueyó.

El 29 de octubre ya se cumplía un año exacto de la masacre. En el polideportivo de la institución educativa Quintín Lame se realizó un sentido homenaje a la compañera Cristina y a los kiwe thegnas que siguen guiando el camino digno del pueblo Nasa. En el evento hubo gran participación de la comunidad, también estuvo el pronunciamiento de las autoridades, muestras artísticas muy significativas y criticas como las canciones “sin miedo” y el “himno de la guarida indígena versión femenina” interpretadas por las compañeras del movimiento de mujeres nasa Hilando pensamiento; también el mural del colectivo Pintando luchas rememora los rostros de lxs compañerxs ya sembrados y la lucha que debemos seguir.

El narcotráfico y la opresión de la mujer

La muerte se ha ensañado en los territorios indígenas del norte del Cauca. El capitalismo esta atacando con toda su fuerza y usando todas sus trampas. Los cultivos ilícitos y el narcotráfico llegan a la comunidad como consecuencia del empobrecimiento y de las fuertes presiones externas que sufre las comunidades a causa de la globalización, el consumismo, los medios de comunicación masivos y las leyes que favorecen a los más ricos.

La guerra entre actores armados de “izquierda” y de derecha ya no obedece a intereses políticos o ideológicos, sino a factores netamente económicos asociados al narcotráfico, a los que se le han sumado otros actores armados como los narcotraficantes, además está también la policía y el ejercito que desde hace años supuestamente “combaten el narcotráfico”.

Como en otras zonas del país los armados combaten por mantener el control de zonas mineras o petroleras, en el norte del Cauca la guerra es por el control del narcotráfico. Sin duda este es un negocio muy lucrativo que mueve miles de millones de dólares cada año, pues cada mes en Estados Unidos 22 millones de personas consumen algún tipo de droga ilegal, siendo este país el mayor consumidor del mundo. El 90% de la droga producida en Suramérica pasa por Centro América antes de llegar a Estados Unidos.

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Todo este dinero producto del narcotráfico y del capitalismo es el que fortalece la guerra en los territorios, es el que nos enfrenta y nos tiene divididos entre hermanos y hermanas, es el que recluta a nuestros jóvenes a una guerra sin sentido, es el que ha envenado la conciencia y el corazón de comuneros, comuneras y autoridades indígenas, y es el que mato a Cristina y los kiwe thegnas.

Todas estas situaciones han generado en los territorios una gran descomposición social, hay cada vez más amenazas a kiwe thegnas y autoridades, ha intensificado la violencia hacia la mujer, el alcoholismo, el machismo y hasta la drogadicción que impacta en la comunidad y las familias; los valores y la unidad se debilitan debido a toda esta desarmonía. Pero ¿a quién le conviene todo esto? y ¿a quién exigirle soluciones? Al estado no hay que pedirle o exigirle soluciones pues ellos hacen parte del problema, al fin de cuentas son un estado narco-paramilitar además de patriarcal, incluso les conviene todo este panorama, al igual que a los armados o los narcotraficantes. Hoy como hace 500 años el plan de muerte no se detiene.

Pero hay quienes siguen caminando la palabra digna, empuñando los bastones con la sonrisa sincera, con humildad y con fuerza, nos animan también a caminar. A no perder de vista el sueño bonito, la unidad como gran familia nasa, la organización, la alegría y la lucha. Hoy es necesario y deseable, además, avanzar como comunidad y como humanidad hacia el buen vivir o una sociedad diferente a la que nos tocó vivir, para ello hay que liberar a las mujeres de las milenarias cadenas de la tradición, quitarle el peso de la sentenciara condena de ser propiedad del hombre y de vivir despiadadamente humillada y explotada. Las mujeres nasa y las del mundo deben conquistar la liberación y la emancipación, porque cuando a una mujer se le restringe se frena el avance de la lucha en su conjunto, pues las mujeres representan la mitad de la humanidad o la mitad del pueblo Nasa. En ese sentido la lucha contra el narcotráfico, va en la misma dirección que la lucha contra el patriarcado, el estado y el capitalismo. Las compañeras kurdas en Medio Oriente tienen esta frase: “No se puede destruir el capitalismo sin destruir al estado y no se puede destruir el estado sin destruir el patriarcado”

La Neh wesx Cristina Bautista y los Kiwe thegnas Asdrúbal Cayapu, Eliodoro Fiscué, José Gerardo Soto, James Wilfredo Soto, Toribío Canas Velasco representan para el capitalismo, el estado, el narcotráfico y los armados la piedra en el zapato que impide seguir engordando sus bolsillos a costa de la guerra, la muerte, el miedo, la explotación de la mujer y la madre tierra. Pero para los pueblos, los kiwe thegnas y las mujeres ellxs representan una resistencia en unidad, consecuente de mujeres y hombres que no permiten que se oprima a la mujer, que la golpeen, la encarcelen, la insulten, la violen, abusen de ella, la acosen, la exploten o la asesinen. Representa la lucha por un cambio radical, que tiene como piedra angular la plena emancipación de la mujer. Una revolución que desencadena la furia de la mujer como una fuerza poderosa y que capta lo central que es abolir toda explotación, opresión y relaciones sociales degradantes en toda la humanidad a través del mundo. “Ese es el camino que hay que dejarles a los hijos, a los nietos. Esa es la trocha. Si todos pensáramos como organización, en unidad… Entre más duro nos den, démosle más duro a las mingas, pero con hachas palas y azadones”. Palabras de una mayora Nasa

Por: tejido de comunicación para la verdad de la vida

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