Hace un año Fue Asesinado por la Fuerza Pública Felipe Castro en la Liberación de la Madre Tierra en el Resguardo de Corinto

Compartir en Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Hace un año fue asesinado por la fuerza pública Felipe Castro en la liberación de la madre tierra en el resguardo de Corinto
Hace un año fue asesinado por la fuerza pública Felipe Castro en la liberación de la madre tierra en el resguardo de Corinto

El día 9 de mayo del 2017 la comunidad del resguardo indígena de Corinto y otros resguardos vecinos se encontraban realizando la minga de corte de caña en el punto 1 de la liberación de la madre tierra, esto en pro de ir acabando con el monocultivo que tanto daño genera al medio ambiente, a las fuentes de agua, a las comunidades y que solo sirve para llenar los bolsillos del gran capital de este país.

Ese día, mientras las comunidades realizaban la tumba de varios lotes de caña cercanos a la vía intermunicipal que comunica a Corinto con Miranda, la fuerza pública inició una arremetida defendiendo los intereses de la industria cañera, en un primer frente el Escuadrón Anti Disturbios ESMAD atacó con gases lacrimógenos y recalzados a la comunidad. En un segundo frente el ejército y la policía apuntaban directamente sus fusiles contra los comuneros liberadores, que en su defensa solo tenían piedras. Y en un tercer la seguridad privada de los ingenios que de igual forma con armas de fuego intimidaban los liberadores.

Siendo aproximadamente eso de las 11 de la mañana y después de una hora de confrontación, mientras pasaban varios buses de transporte de la Policía Nacional por la vía intermunicipal se escucharon varias ráfagas de fusil disparadas contra la comunidad liberadora de la madre tierra que no tuvo otra opción que tirarse al suelo.

“Me dieron, me dieron, ayuda” fueron las palabras de Daniel Felipe Castro Basto, un joven de 17 años de edad, residente de la vereda San Pedro resguardo indígena de Corinto, liberador de la madre tierra, un joven amable, colaborador y que siempre estaba sonriendo. Junto a su compañera Evelin Cuetia también liberadora del punto 1 estaban esperando un hijo. El “delito” de Felipe fue liberar la madre tierra y el lo pagó con su vida.

Otro compañero comunicador comunitario Pedro García Leal de Bogotá y que apoyaba la liberación de la madre tierra fue impactado con una bala que afortunadamente no tocó ningún órgano vital, pero que también atenta contra la vida y dignidad de las personas que hacen comunicación desde las bases, viviendo con la comunidad, sintiendo las necesidades y de esa forma poder comunicar de acuerdo a los contextos.

Ese día Felipe murió por las balas del estado, fue una víctima más de este conflicto por la tenencia de la tierra en este país, que en ese sentido es el tercero más desigual en el mundo, este en el que los pueblos originarios y dueños ancestralmente de la tierra, ya no la tienen, ahora es de una o dos familias que solo la ven como lo dijo la mayora Blanca Andrade “Una muchacha de 15 años a la que le pueden explotar su belleza” lo que ellos no saben es que a esa muchacha no le quedan muchos años de vida, que si seguimos explotándola, contaminándola, muy pronto dejará de florecer.

Como la historia de Felipe, son muchas más las que se pueden contar, en Corinto la de Javier Oteca asesinado un mes antes también en el punto 1 de la liberación, los 13 guardias de la masacre de Gualanday en el 2001; en otros procesos de liberación podemos contara la historia de los 21 de la masacre del Nilo en el 91, la de Silverson Guillermo Paví, la de la compañera comunicadora del pueblo Kokonuco Efigenia Vásquez en el 2017 y de esa forma podemos pasar páginas enteras narrando como el Gobierno Nacional, el gran capital y la industria privada a recurrido a las armas para callar este movimiento indígena que clama por la libertad de la madre tierra.

Las comunidades indígenas somos consientes que por un indio que maten 100 más nacerán y aunque duela la partida de nuestros compañeros, ese dolor, esa sangre será abono para nuestra lucha, para que cada vez nuestra madre tierra sea cada día más libre, seguir caminando hacia ese buen vivir porque la liberación de la madre tierra no se negocia, no hay afán.

Escuchemos un compañero que nos hace una reflexión sobre los asesinatos que se vienen ejecutando contra los comuneros liberadores de la madre Tierra.

De la misma forma, escuchemos un compañero liberador de la madre tierra que nos habla sobre como se recuerda a Felipe Castro y también hace un análisis de la persecución a la liberación de la madre tierra.

Fuente: Radio Pa’yumat

Publicaciones relacionadas