Julia y Zuleiny, NUESTRAS NIÑAS SEMILLAS DE VIDA Víctimas del odio, la crueldad y de un sistema que no supo protegerlas Las mujeres nasa lloramos nuestras mujeres

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Santander de Quilichao, 15 de mayo

Julia y Zuleiny, NUESTRAS NIÑAS SEMILLAS DE VIDA

Víctimas del odio, la crueldad y de un sistema que no supo protegerlas Las mujeres nasa lloramos nuestras mujeres

La noticia del feminicidio de Julia Morales Velasco joven Misak de 15 años violentada física y sexualmente, y la noticia, tres días más tarde (15 de mayo) del asesinato de Zuleiny Barrero, niña afro de 11 años de edad, abusada sexualmente y desmembrada, cuyo cuerpo fue hallado frente a su hogar, en Santander de Quilichao, nos han causado un dolor profundo que habita en nuestros corazones. Repudiamos estos crímenes y levantamos la voz de denuncia por la violencia sistemática contra las mujeres, jóvenes y niñas indígenas y afros; niñas que fueron violadas y asesinadas por el solo hecho de ser mujeres.

En menos de un mes, se han presentado cuatro (4) feminicidios en nuestro territorio. El pasado 22 de abril fue asesinada una docente del alto Naya y, días después la docente del Tambo; ambos asesinatos perpetrados por sus parejas sentimentales. Todas víctimas de la violencia patriarcal, la que se funda en el poder que ejercen los varones sobre las mujeres, que les hace creerse los dueños de sus cuerpos y sus vidas.

Es un derecho fundamental, para todas las personas, el gozar de una vida libre de violencias, son las mujeres, las que con mayor frecuencia se les vulnera este derecho. En Colombia, la Ley 1257 de 2008, adopta medidas para prevenir, proteger, atender, sancionar y erradicar las violencias basadas en el género y es el Estado y toda su institucionalidad, el garante de ejercicio de derechos de todas personas. Por esto instamos al gobierno a que responda con su obligación de proteger la vida e integridad de las mujeres.

En nuestra apuesta y trabajo por lograr territorios en paz, anhelamos sitios seguros para nosotras: hogares, caminos, calles, escuelas, que todos los lugares que habitamos no representen un riesgo para nuestras vidas: la paz es también no violencia contra las mujeres.

Exigimos al sistema de justicia que no ahorre esfuerzos para investigar y sancionar estos hechos, es urgente que la impunidad no siga siendo la constante en los crímenes contra las mujeres. Que se adopten medidas efectivas que garanticen verdad y justicia. Que autoridades indígenas y estatales armonicen y coordinen todos los esfuerzos necesarios para avanzar de manera rápida y efectiva en estos casos denunciados y adopten las medidas necesarias para erradicar todas las violencias.

Abrazamos a las familias de las niñas y mujeres víctimas. En este caminar hacia el Wët Wët Fxi’zenxi no queremos seguir contando más feminicidios, ni violencias contra las mujeres; no concebimos el Buen Vivir sin que se garantice la vida de todas las personas que habitamos este gran territorio.

La violencia contra las mujeres es un asunto político que nos compete a todos y todas. Cuenten con nosotras para seguir en la defensa por nuestro derecho a la vida, la libertad y la armonía.

 

¡¡BASTA DE FEMINICIDIOS!!

¡¡BASTA DE VIOLENCIAS SEXUALES!!

TEJIDO MUJER CXHAB WALA KIWE

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