Çxapuç, ofrendando a los mártires que ya no están en nuestro espacio

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El mes de noviembre en diferentes culturas es especial para recordar a los que ya se fueron al plano espiritual, en algunas regiones se llama “el mes de los muertos”, en otros el “mes de las animas” y en comunidades Nasa se llama  Çxapuç que es un espacio de compartir y recordar a nuestros seres queridos, brindándoles alimentos y bebidas tradicionales como: la chicha, la chaguasgua y el chirrincho que disfrutaban cuando estaban en vida y que les da alegría en el plano espiritual.

Como lo dicen nuestros mayores: “Hay que brindarles comidas, para que no nos haga falta los alimentos en las familias y nos acompañen desde lo espiritual guiando el camino hacia el wet wet fxinzenxi como pueblos indígenas”.

La armonía se ha caminado desde la familia como base de la comunidad, antes de celebrar Çxapuç comunitarios se hacían en las familias, cada persona traía un aporte; bien sea el plátano, la yuca, la gallina, el mote, la chicha, todos tenían trabajo y debían hacer lo posible para que todo saliera bien. Es una fecha de unión, de homenaje a nuestros compañeros y familiares que ya se fueron, para brindarles los alimentos preparados con cuidado y amor; siempre se debe verificaba que las arepas estuvieran bien hechas, que no tuvieran ni un quemón, ya que todo debía estar en el mejor estado para que ellos disfrutaran tanto de comidas como de bebidas para que pudieran seguir sintiéndose tranquilos de ese compartir con sus familiares.

Rosita una comunera del resguardo de Nasa Kiwe recuerda cuando era niña como le gustaba el ritual que se hacía en su familia, disfrutaba mucho comer las arepas que preparaban, pero solo comía las que se quemaban un poco por que las demás eran para ofrecer, ya las otras las repartían en la madrugada después que los finados comían y se saciaban, alegría y color se sentía en el ambiente porque no era momento de llorar por el que se fue, se sabe que siempre continúan acompañándonos y por eso podemos seguir compartiendo.

Estos espacios rituales, con el paso del tiempo se empezaron a hacer de manera colectiva, más en comunidad y es por esto que durante todo el mes de noviembre se han realizado varios espacios como en el CECIDIC con el plan de vida Proyecto Nasa de Toribío, que lo celebro el 1 de noviembre, al tiempo que se celebraba en el Punto Dos del proceso de liberación de la madre tierra en Corinto. La comunidad es consiente que esta ritualidad es importante para recordar las luchas y no olvidar el aporte que muchos han hecho derramando su sangre, la cual es abono para los procesos de lucha.

En esta dinámica de compartir, danzar, ofrendar; se realizó el 15 de noviembre ritual Çxapuç de la zona norte del Cauca en la finca Gualanday territorio de Munchique los Tigres; en donde tejemos hilos de unidad y seguimos caminando las enseñanzas que nuestros muertos nos han dejado, esto nos permite unirnos más como pueblos y comunidad.

En territorio de Munchique los Tigres desde  tempranas horas muchos acompañaron en la preparación de los alimentos, bebidas, a moler el maíz, pelar las gallinas, los pollos, que todos aportáramos en este gran encuentro; allí participaron  dinamizadores de los tejidos de la Çxhab Wala Kiwe, autoridades, mayores, comunidad de esta vereda y de otros lugares que venían a compartir y poder rendir homenaje a los muertos, sentirlos tan cerca como cuando vivieron, y es por que viven en los recuerdos cálidos que nos dejaron en el corazón.

En horas de la noche se sirvieron los alimentos y se dejaron en lugar solo, para que llegaran a comer las animas o los espíritus de las personas que han partido de este espacio terrenal; se armonizó con la música de la chirimía que motivaba a alegrar y a cantar, se danzó para crear esa armonía que queremos desde el compartir, que nuestros muertos vinieran y se sintieran felices y que nos  sigan guiando para fortalecernos como comunidades.

Escuchemos a una comunera quien nos habla  del sentir del Çxapuç desde la familia

 

Por: Tejido de Comunicación de Çxhab Wala Kiwe – ACIN 

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