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Una nueva muerte en San José de Apartadó

Una nueva muerte en San José de Apartadó

  Nuevamente nuestra Comunidad de Paz deja constancia ante la humanidad y la historia sobre nuevos hechos contra la población civil de nuestro entorno geográfico y social:

Cauca:

Cauca: "Ningún grupo armado nos representa"

  COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA. Una vez más se repite la historia de violación de los derechos humanos en los territorios ancestrales indígenas del norte del Cauca. La Liberación de la Madre Tierra es un derecho ancestral, estas tierras fueron usurpadas mediante artimañas...

Cauca: Agresión sistemática, señalamiento y amenaza al proceso de Liberación de la Madre Tierra

Cauca: Agresión sistemática, señalamiento y amenaza al proceso de Liberación de la Madre Tierra

  En desarrollo de las acciones legítimas de liberación de la madre tierra, la Fuerza Pública, Ejército Nacional, Policía, el Escuadrón Móvil Antidisturbios ESMAD, mantienen agresiones sobre las comunidades ubicadas en las fincas en proceso de liberación en los municipios de...

  • Una nueva muerte en San José de Apartadó

    Una nueva muerte en San José de Apartadó

    Jueves, 26 Marzo 2015 12:23
  • Cauca:

    Cauca: "Ningún grupo armado nos representa"

    Viernes, 27 Marzo 2015 21:53
  • Cauca: Agresión sistemática, señalamiento y amenaza al proceso de Liberación de la Madre Tierra

    Cauca: Agresión sistemática, señalamiento y amenaza al proceso de Liberación de la Madre Tierra

    Viernes, 27 Marzo 2015 22:27

Nuestra Palabra

Cauca: Esmad y ejército agreden a comunidades indígenas que liberan madre tierra en la Emperatriz - Caloto

 salida del ejercito ...Las comunidades de Huellas, Toez y Lopez Adentro se encuentran desde el pasado 5 de marzo realizando la liberación de la Madre Tierra en la Hacienda La Emperatriz. Hasta hoy, hubo 4 intentos de desalojo por parte de la fuerza pública.
 
Después de que la guardia indígena sacó de manera pacífica al Esmad de la hacienda La Emperatriz, el pasado 6 de marzo, no volvió a presentarse otro intento de desalojo. Los comuneros concentrados en esta finca, permanecen de manera pacífica, dedicados a cultivar la tierra. En el día trabajan y en la tarde se van a descansar a los cambuches de sus respectivas comunidades.

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    Solidaridad con nuestros hermanos indígenas

Nuestra Palabra Kueta Susuza

Contexto Colombiano

  • Tras 18 años de resistencia, nuestra Comunidad de Paz llega a una simbólica mayoría de edad en medio de una persecución persistente

    El 23 de marzo nuestra Comunidad de Paz rodeada de muchas personas y organizaciones sociales nacionales e internacionales, diplomáticos y personalidades conmemoro 18 años de vida, de memoria y de resistencia pacifica desde acciones alternativas no violentas; son años de lucha sembrando alternativas pacificas donde la muerte sin dar tregua ha arrasado con la vida a través de los mas perversos métodos.

     
  • Hidroituango: La radiografía de un desalojo pregonado

    Río Cauca, segunda cuenca hidrográfica del país, epicentro de vida que se extiende a través de un extenso paisaje provisto de múltiples floras, de exuberante fauna. A orillas de uno de sus tramos, la majestuosa panorámica arropada por una amplia gama de verdes y ocres, contrasta con la fría y absurda realidad subsistente en versión antagónica: la lógica del capital versus el desplazamiento masivo de los moradores de aquel territorio.
     
  • Putumayo no a la Megaminería

    putumayo
    El 30 de marzo de 2014 las autoridades tradicionales de los 6 cabildos Inga y Kamentsá del Valle de Sibundoy le dijeron NO a las pretenciones de explotación minera de la empresa Anglo American y de cualquier otra transnacional de destrucción 
     

Vivencias Globales

  • Brasil: Árboles transgénicos y resistencia campesina

    árbEl 5 de marzo de 2015, mujeres del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST) y Vía Campesina Brasil protagonizaron la primera liberación comercial de árboles transgénicos en América Latina. Cerca de mil mujeres ocuparon una planta de FuturaGene en Itapetininga, estado de São Paulo, arrancando plántulas de eucaliptos transgénicos de esa empresa, propiedad de la transnacional brasilera Suzano Papel e Celulosa, una de las diez mayores productoras globales de celulosa.
     
     
  • Guatemala: Detención ilegal de Rigoberto Juarez, un defensor del territorio

    "Un Preso Político más: Rigoberto Juárez defensor del territorio. </p><br /><br /><br /><br />
<p>Esta tarde Rigoberto Juárez Mateo fue detenido de forma arbitraria y se convierte en un nuevo preso político del Estado guatemalteco. Rigoberto Juárez es representante del Gobierno Plurinacional de la Nación Q'anjob'al, Chuj, Akateka, Popti y Mestiza de 16 municipios de Huehuetenango. Juárez es criminalizado por defender el territorio y el agua.</p><br /><br /><br /><br />
<p>En el momento de la detención, por parte de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), no se mostró una orden de juez competente. Junto con Rigoberto fue detenido Domingo Baltazar, ambos miembros de la autoridad comunitaria de Santa Eulalia, Huehuetenango. </p><br /><br /><br /><br />
<p>Durante la detención, mediada por el uso de la violencia, se  agredió físicamente al abogado Ricardo Cajas, cuando éste les pidió que se identificaran y mostraran una orden de detención en contra de Rigoberto Juárez.</p><br /><br /><br /><br />
<p>Los representantes comunitarios detenidos habían viajado a la capital para denunciar las violaciones de la que fueron objeto autoridades ancestrales y varios periodistas e pasado 19 de marzo del presente año, cometidas por el alcalde Diego Marcos Pedro, miembros de la corporación municipal y gente afín a las autoridades. </p><br /><br /><br /><br />
<p>Las autoridades ancestrales Q’anjob’al fueron agredidas por la corporación municipal el jueves 19 de marzo durante una actividad pública para la apertura de la Radio Comunitaria Snuq’ Jolom Konob, durante 4 horas fueron agredidos verbal y psicológicamente, también fueron amenazados, por esta razón una delegación viajo a la capital para realizar las denuncias ante la Fiscalía de delitos contra Defensores de los DDHH del Ministerio Público (MP), la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Guatemala.</p><br /><br /><br /><br />
<p>Desde el año 2011 han sido varias las ocasiones en las que representantes del Gobierno Plurinacional han viajado a la capital para denunciar los atropellos que comete las empresas hidroeléctricas en todo el territorio maya Q’anjob’al, concretamente en el caso de la empresa Hidro San Luis, en Santa Eulalia, que de acuerdo con los líderes, atenta contra los derechos de las comunidades opuestas al proyecto hidroeléctrico.</p><br /><br /><br /><br />
<p>Esta detención arbitraria se suma a la larga lista que desde el año 2012 se acrecentó como una de las estrategias del Gobierno y Empresas para desarticular la oposición pacífica y organizada de los pueblos frente al modelo de despojo de las empresas.</p><br /><br /><br /><br />
<p>Ciudad de Guatemala, 24 de marzo 2015.<br /><br /><br /><br /><br />
Por Nelton Rivera."
     
    Rigoberto Juárez es autoridad ancestral maya Q'anjob'al y ha sido criminalizado por las empresas extractivas, hidroeléctricas, corporación Municipal y Gobierno de Guatemala por defender los Derechos Humanos. Rigoberto Juárez Mateo viajó a la ciudad capital para interponer una denuncia ante Ministerio Publico, la Procuraduría de los Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionados para los derechos Humanos en Guatemala: por las amenazas y agresiones que sufrió por parte del Alcalde Diego Marcos Pedro, el día 19 de marzo 2015, en la actividad para la reinstalación de la Radio Comunitaria Snuq Jolom Konob. 
     
  • Confirmado: El glifosato de las fumigaciones puede provocar cáncer

     
    La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó lo que hace más de una década afirman pueblos fumigados, vecinos en lucha, organizaciones sociales y académicos que no responden al sector empresario.
     

Comunicados

Resolución Nº 001 2015 Resguardo Indígena de Canoas Norte del Cauca

La autoridad  tradicional  del resguardo de canoas, en usos de sus facultades legítimas y legales que le confiere la ley del origen, el derecho propio, la ley 89 de 1890, la constitución política, reafirmado por la declaración universal de los derechos de los pueblos indígenas, de los tratados y los convenios internacionales.

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Corinto - Cauca: Los desafíos prosiguen y el tacho se irrumpe
Después de una leve calma las comunidades indígenas posesionadas en el territorio Indígena Ancestral (Miraflores, García Arriba, García Abajo, Quebrada Seca, Granadita, el Cultivo y Caucana, a pesar de haber mencionado que:
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Documentos

Alerta temprana sobre situación de miembros de la Asociación Campesina de Santander ASOGRAS
SABANA DE TORRES MARZO 2015.  Alerta temprana: La Asociación Campesina de Santander “ASOGRAS” pone en conocimiento de la comunidad nacional e internacional la activación de alerta temprana y prevención de hechos de amenazas, detenciones y seguimientos contra miembros de la Asociación Campesina, organización integrante de la Mesa de Unidad Agraria y de la Cumbre Agraria.
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“No hay excelencia educativa con hambre”
La comunidad educativa del municipio de Bolívar, en el departamento del Cauca, manifiesta nuevamente la continua anormalidad en la prestación del servicio de restaurante escolar como estrategia del Programa de Alimentación Escolar - PAE para el año 2015. De igual manera se plantea la inconformidad con el consorcio Cauca 2015, quien a la fecha no ha llegado a la totalidad de unidades educativas rurales.
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ACIN - Çxhab Wala Kiwe

Ni un paso atrás: Ni guerrilleros ni militares en el Cauca

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Las comunidades Nasa del norte del Cauca se han organizado en asamblea permanente para tomar acuerdos y evitar el desplazamiento de comunidades a las ciudades, mientras continúan desalojando a grupos armados de sus comunidades. En algunos de los casos han aplicado el “remedio”, como ellos le llaman a la justicia indígena, contra integrantes de de estos grupos.
 
En una la disputa por el control del territorio indígena por parte de la guerrilla insurgente, de las fuerzas militares del Estado y grupos paramilitares, se han ocupado casas, escuelas, parcelas y sitios sagrados de las comunidades, ocasionando la muerte de campesinos e indígenas en la zona.
 
“Sabemos que sin territorio no hay pueblos indígenas, la lucha es fuerte y seguirá fuerte porque los indígenas del Cauca no dejaremos nuestro territorio, ni vamos a permitir que se explote a la madre tierra indiscriminadamente. Nuestra lucha y nuestra propuesta son por consolidación de los territorios autónomos y de gobierno propio”, señala en entrevista con Desinformémonos Dora Muñoz, indígena integrante de las organizaciones en lucha.
 
Dora Muñoz es miembro de la Asociación de Cabildos Indígenas en el Norte del Cauca, al occidente de Colombia, y del grupo de comunicadores comunitarios “Tejido de Comunicación” de esta organización.
 
El Cauca es uno de los 33 departamentos que tiene Colombia y está dividido por zonas. El norte del Cauca está ubicado al suroccidental de Colombia, muy cerca de la frontera con Ecuador, lugar habitado en un 95 por ciento de indígenas  Nasa. “Este territorio es diverso y rico en recursos naturales; especialmente en agua; en recursos mineros, oro, plata, zinc, etcétera”, expone la líder indígena.
 
La Asociación de Cabildos Indígenas en el Norte del Cauca agrupa 19 Cabildos y forma parte del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). A nivel nacional son parte de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), que se rige en los principios de unidad, tierra, cultura e identidad. Todas estas organizaciones son reconocidas jurídicamente y han desarrollado “Planes de Vida” que, explica Dora Muñoz, “son los sueños de la comunidad, y estos sueños son estructurados por la forma propia de pensar y actuar como indígenas y por el respeto que le tenemos a la madre tierra. Para nosotros la madre tierra es sagrada;  para el gobierno y las multinacionales, es riqueza”.
 
La comunicadora señala que este territorio se ha convertido en un lugar de lucha de diferentes actores sociales, de la guerrilla insurgente, de las fuerzas armadas del Estado, de paramilitares que se disputan el territorio, el control de las riquezas y de la población.
 
“El Norte del Cauca”, explica, “es una región estratégica por tener conexión con otros departamentos del país y por su topografía, ya que tiene una parte plana y otra montañosa. Los indígenas habitamos la parte montañosa. Y desde hace más de 50 años las guerrillas han utilizado este territorio y se sienten dueños de él. Sin embargo, las fuerzas armadas del Estado han declarado: `no hay territorio colombiano donde la fuerza pública no pueda estar’,  y de esta manera entran a los resguardos indígenas”.
 
No es nuevo el conflicto armado ni las confrontaciones armadas. Se han realizado movilizaciones a nivel nacional denunciando lo que sucede en este territorio; se han firmado convenios con los anteriores gobiernos exigiendo el respeto a los derechos humanos y constitucionales, y  el respeto a la vida y a la autonomía de los pueblos,  y no se han cumplido los acuerdos.
 
Hace 20 años en el Norte del Cauca, relata Dora Muñoz “en una comunidad que se llama Nilo, cuando se desarrollaba una recuperación de tierra, asesinaron a 20 indígenas. El caso se llevó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos donde se comprobó la participación del gobierno nacional de ese entonces, fue una acción conjunta con paramilitares y el ejército, y la sentencia decretó indemnizar al pueblo Nasa con tierra, pero no se cumplió.”
 
“Cuando salimos a las marchas reiteramos la exigencia de que se cumplan los acuerdos y afirmamos que nuestra lucha es por el territorio y la vida. Al mismo tiempo externamos nuestro rechazo a las leyes que se están implementando en nuestros pueblos. Los territorios de resguardo se están concesionando a multinacionales, sin la consulta libre e informada a las comunidades, con leyes que favorecen el extractivismo en nuestros territorios”.
 
La disputa por el territorio y el control de la población.   
 
“La estrategia de conflicto y militarización es para sacarnos del territorio y permitir la entrada a multinacionales y megaproyectos y dejarnos con los brazos cruzados”, declara Dora Muñoz.
 
Las comunidades indígenas han decidido no desplazarse y se organizan en asambleas permanentes,  en “sitios o lugares donde la gente se reúne cuando hay este tipo de conflictos armados. Comúnmente son escuelas, canchas de básquet de la comunidad, salones comunales, lugares públicos, donde se concentra la gente mientras pasa el conflicto y la situación se normaliza. Esto ha funcionado e impedido que la gente salga a las ciudades a desplazarse y mendigar, y que el territorio se quede abandonado”, advierte la comunicadora indígena.
 
En los últimos días el conflicto se ha intensificado, relata Muñoz: “en el territorio nosotros decimos ‘ni un tiro más, no aguantamos más’, son muchos muertos, muchos huérfanos, muchas vidas. Nosotros no somos parte del conflicto, nos están involucrando. Exigimos respeto a la vida no sólo de las personas,  sino de todo lo que está en el entorno: de la naturaleza, la tierra, los árboles,  la Madre Tierra. Los árboles y los animales también se mueren, todos hemos vivido las afectaciones de un conflicto que no nos pertenece. Es un conflicto de poderes que nos pone en medio a padecer las consecuencias”, explica.
 
En días pasados, en Toribío, al norte del Cauca, el presidente Juan Manuel Santos anunció el arribo de más fuerza pública en esa zona. Las comunidades indígenas se manifestaron en ese lugar exigiendo “No más militarización de los pueblos indígenas”.
 
En Miranda, municipio cerca de Toribío, desde hace dos meses existen comunidades desplazadas por el conflicto, pues tanto el ejército como la guerrilla han ocupado viviendas, parcelas, escuelas y  lugares de trabajo de la comunidad. Existen más de cien indígenas y campesinos desplazados que no pueden regresar, porque en sus casas está el ejército y en las parcelas la guerrilla.
 
“Ambos grupos armados” señala Dora Muñoz “minaron las cercanías de las casas de la  población  y los militares ocuparon la cancha de la comunidad. Por esta razón, las comunidades de la parte alta de Miranda realizaron una marcha por veredas hasta el poblado pidiendo una audiencia pública a los grupos armados para que se salieran del territorio. Esto no sucedió, y el ejército arremetió contra la población, resultando una persona muerta y varias niños y hombres mayores heridos”.
 
Al hacer esta movilización y no haber respuesta positiva, la población decidió ir a sacar a los grupos armados de las casas y del territorio. Algunos militares salieron, pero luego regresaron con el argumento de que “mientras exista la guerrilla ellos van a estar en el territorio, y que no hay lugar en Colombia donde ellos no puedan estar”, relata la integrante del movimiento indígena.
 
La iniciativa en el municipio de Miranda, de expulsar los grupos armados ha provocado amenazas a las autoridades indígenas. Dora Muñoz comenta: “apenas el 24 de julio de este año los militares hirieron a una guardia indígena, uno de ‘los cuidadores del territorio’, quienes siempre están al tanto de lo que sucede, de los  movimientos y acciones que hacen los grupos armados y de cuando suceden confrontaciones armadas”.
 
Después de que un artefacto explosivo lanzado por miembros de la guerrilla impactó en un salón de atención a la salud, en la comunidad de Toribío, con el saldo de[G1] [1]  siete personas heridas, entre ellas  una enfermera a la que se le tuvo que amputar una extremidad[G2] [2] . La comunidad se reunió en asamblea y decidió desalojar a los grupos armados.
 
“Fue así como la gente de la comunidad salió a desbaratar los lugares donde se resguardan los militares, como las trincheras que se ubican cerca de viviendas o de escuelas. La comunidad todos estos sitios y lo mismo pasó en el cerro de Berlín, que es un lugar sagrado, donde se instaló una base militar y se encuentra una antena de telefonía celular [G3] [3] Las autoridades comunitarias fueron a pedirles[G4] [4]  a los militares que se salieran, que ellos iban a ocupar ese lugar como legítimos dueños. La fuerza pública se negó diciendo que tenían orden de estar allí para cuidar la población civil”.
 
El primer día la gente se quedó acampando cerca de los militares. El segundo día decidió sacarlos. Entonces se destruyeron las trincheras que se encontraban alrededor de la torre de telefonía, y se taparon los huecos que hacen para meterse allí,  relata Muñoz.
 
Estos cerros y montañas son sitios sagrados para los Nasa, en ellos se realizan ceremonias y rituales; cada dos años se hace el cambio de autoridad, el  “refrescamiento de varas”,  que son los bastones de mando. Dicho ritual se realiza en la parte más alta de un cerro o en laguna, donde se pide a la Madre Tierra sabiduría para orientar el territorio y fuerza para la comunidad
 
La fiesta de purificación de las semillas es otra de las ceremonias que se realizan en estos cerros. Se purifican las semillas para la siembra, se realiza el trabajo comunitario o “minga”.
 
En el Cerro del Berlín, municipio de Toribío, donde se desalojaron a los militares,  se realiza una fiesta llamada “la apagada de fogón”, en la que se prenden dos hogueras y se junta la comunidad `para comunicarse con los espíritus. Los mayores, explica Dora Muñoz, “ahora piensan que esta casa de los espíritus ha sido profanada, ha sido invadida por los militares”.
 
“La guerrilla ataca a los militares en los cerros. Lanzan artefactos explosivos que no llegan y caen en el pueblo que está al pie del cerro, razón por la cual las comunidades decidieron sacar a los militares de forma pacífica. Después de esto, vino la arremetida del ejército contra la comunidad. Al día siguiente atacaron con gases, papas explosivas[G5] [5]  y disparos, lo que generó una situación más compleja, pues ese mismo día pero en Caldona, otra comunidad cerca de Toribío, el ejército asesinó a un joven indígena que transitaba por la comunidad”, recuerda la entrevistada desde el Cauca.
 
“Los medios de comunicación y el ejército –continúa- criminalizaron la acción legítima de las comunidades que rescataron los lugares sagrados. Las autoridades comunales  decidieron replegarse porque ya había treinta y dos  heridos;  temían que fuera más fuerte el ataque de los militares y pudiera haber muertos,  así que convocaron a la población a reunirse en asamblea permanente”, declara Dora Muñoz.
 
Justicia indígena: ni ejército, ni guerrilla
 
“La estrategia de conflicto y militarización es para sacarnos del territorio y permitir la entrada a multinacionales y megaproyectos y dejarnos con los brazos cruzados”, declara Dora Muñoz.
 
Las comunidades indígenas han decidido no desplazarse y se organizan en asambleas permanentes,  en “sitios o lugares donde la gente se reúne cuando hay este tipo de conflictos armados. Comúnmente son escuelas, canchas de básquet de la comunidad, salones comunales, lugares públicos, donde se concentra la gente mientras pasa el conflicto y la situación se normaliza. Esto ha funcionado e impedido que la gente salga a las ciudades a desplazarse y mendigar, y que el territorio se quede abandonado”, advierte la comunicadora indígena.
 
En los últimos días el conflicto se ha intensificado, relata Muñoz: “en el territorio nosotros decimos ‘ni un tiro más, no aguantamos más’, son muchos muertos, muchos huérfanos, muchas vidas. Nosotros no somos parte del conflicto, nos están involucrando. Exigimos respeto a la vida no sólo de las personas,  sino de todo lo que está en el entorno: de la naturaleza, la tierra, los árboles,  la Madre Tierra. Los árboles y los animales también se mueren, todos hemos vivido las afectaciones de un conflicto que no nos pertenece. Es un conflicto de poderes que nos pone en medio a padecer las consecuencias”, explica.
 
En días pasados, en Toribío, al norte del Cauca, el presidente Juan Manuel Santos anunció el arribo de más fuerza pública en esa zona. Las comunidades indígenas se manifestaron en ese lugar exigiendo “No más militarización de los pueblos indígenas”.
 
En Miranda, municipio cerca de Toribío, desde hace dos meses existen comunidades desplazadas por el conflicto, pues tanto el ejército como la guerrilla han ocupado viviendas, parcelas, escuelas y  lugares de trabajo de la comunidad. Existen más de cien indígenas y campesinos desplazados que no pueden regresar, porque en sus casas está el ejército y en las parcelas la guerrilla.
 
“Ambos grupos armados” señala Dora Muñoz “minaron las cercanías de las casas de la  población  y los militares ocuparon la cancha de la comunidad. Por esta razón, las comunidades de la parte alta de Miranda realizaron una marcha por veredas hasta el poblado pidiendo una audiencia pública a los grupos armados para que se salieran del territorio. Esto no sucedió, y el ejército arremetió contra la población, resultando una persona muerta y varias niños y hombres mayores heridos”.
 
Al hacer esta movilización y no haber respuesta positiva, la población decidió ir a sacar a los grupos armados de las casas y del territorio. Algunos militares salieron, pero luego regresaron con el argumento de que “mientras exista la guerrilla ellos van a estar en el territorio, y que no hay lugar en Colombia donde ellos no puedan estar”, relata la integrante del movimiento indígena.
 
La iniciativa en el municipio de Miranda, de expulsar los grupos armados ha provocado amenazas a las autoridades indígenas. Dora Muñoz comenta: “apenas el 24 de julio de este año los militares hirieron a una guardia indígena, uno de ‘los cuidadores del territorio’, quienes siempre están al tanto de lo que sucede, de los  movimientos y acciones que hacen los grupos armados y de cuando suceden confrontaciones armadas”.
 
Después de que un artefacto explosivo lanzado por miembros de la guerrilla impactó en un salón de atención a la salud, en la comunidad de Toribío, con el saldo de siete personas heridas, entre ellas  una enfermera a la que se le tuvo que amputar una extremidad. La comunidad se reunió en asamblea y decidió desalojar a los grupos armados.
 
“Fue así como la gente de la comunidad salió a desbaratar los lugares donde se resguardan los militares, como las trincheras que se ubican cerca de viviendas o de escuelas. La comunidad todos estos sitios y lo mismo pasó en el cerro de Berlín, que es un lugar sagrado, donde se instaló una base militar y se encuentra una antena de telefonía celular. Las autoridades comunitarias fueron a pedirles los militares que se salieran, que ellos iban a ocupar ese lugar como legítimos dueños. La fuerza pública se negó diciendo que tenían orden de estar allí para cuidar la población civil”.
 
El primer día la gente se quedó acampando cerca de los militares. El segundo día decidió sacarlos. Entonces se destruyeron las trincheras que se encontraban alrededor de la torre de telefonía, y se taparon los huecos que hacen para meterse allí,  relata Muñoz.
 
Estos cerros y montañas son sitios sagrados para los Nasa, en ellos se realizan ceremonias y rituales; cada dos años se hace el cambio de autoridad, el  “refrescamiento de varas”,  que son los bastones de mando. Dicho ritual se realiza en la parte más alta de un cerro o en laguna, donde se pide a la Madre Tierra sabiduría para orientar el territorio y fuerza para la comunidad
 
La fiesta de purificación de las semillas es otra de las ceremonias que se realizan en estos cerros. Se purifican las semillas para la siembra, se realiza el trabajo comunitario o “minga”.
 
En el Cerro del Berlín, municipio de Toribío, donde se desalojaron a los militares,  se realiza una fiesta llamada “la apagada de fogón”, en la que se prenden dos hogueras y se junta la comunidad `para comunicarse con los espíritus. Los mayores, explica Dora Muñoz, “ahora piensan que esta casa de los espíritus ha sido profanada, ha sido invadida por los militares”.
 
“La guerrilla ataca a los militares en los cerros. Lanzan artefactos explosivos que no llegan y caen en el pueblo que está al pie del cerro, razón por la cual las comunidades decidieron sacar a los militares de forma pacífica. Después de esto, vino la arremetida del ejército contra la comunidad. Al día siguiente atacaron con gases, papas explosivas  disparos, lo que generó una situación más compleja, pues ese mismo día pero en Caldona, otra comunidad cerca de Toribío, el ejército asesinó a un joven indígena que transitaba por la comunidad”, recuerda la entrevistada desde el Cauca.
 
“Los medios de comunicación y el ejército –continúa- criminalizaron la acción legítima de las comunidades que rescataron los lugares sagrados. Las autoridades comunales  decidieron replegarse porque ya había treinta y dos  heridos;  temían que fuera más fuerte el ataque de los militares y pudiera haber muertos,  así que convocaron a la población a reunirse en asamblea permanente”, declara Dora Muñoz.
 
Justicia indígena: ni ejército, ni guerrilla
 
Al mismo tiempo que se realizaban estas acciones de desalojo de la fuerza pública y del ejército, continúa la luchadora indígena, “un grupo de guerrilleros de las FARC lanzaban artefactos explosivos al lugar donde se encontraba la torre.
 
“La guardia indígena de la comunidad retuvo a cuatro a guerrilleros con una gran cantidad de armamento, y después de un proceso de investigación y de indagatorias, ellos manifestaron ser parte de las FARC y  estar en esa organización por voluntad y convicción propia. Los Cabildos de la comunidad decidieron aplicar “el remedio”, o sea la justicia indígena, y corregir a estas cuatro personas a través del “fuete”, que es parte de la jurisdicción indígena.
 
“Hubo polémica en la comunidad, algunas personas decían que si son guerrilleros había que entregarlos a la justicia ordinaria; otros que era mejor devolverlos a las FARC. Entonces la comunidad indígena argumentó que tiene su territorio y que  haría a su manera, desde la cosmovisión que los distingue como pueblos indígenas señala Dora Muñoz.
 
Los días siguientes en Toribío se encontraron panfletos amenazantes de la guerrilla contra líderes indígenas que han encabezado estas acciones.
 
Entre dos fuegos
 
“Los guerrilleros nos acusan y señalan, el ejército y el Estado también. Parece que están de acuerdo para acabar con el proceso indígena y justificar la arremetida de amenazas y asesinatos. Reiteramos nuestras exigencias como indígenas en cualquier encuentro. Y nos declaramos en asambleas permanentes”, desde el Cauca.
 
El primero de  agosto se realizará el “Día de Acción Continental Contra la Industria Extractiva Canadiense a Gran Escala”, una gran movilización indígena exigiendo los derechos sobre el territorio contra los megaproyectos extractivistas; además de la desmilitarización de las comunidades indígenas y en especial de los sitios sagrados, así como la no instalación de trincheras cerca de poblados y  que no se criminalice a las comunidades y líderes indígenas que han realizado estas acciones legítimas y autónomas, concluye Dora Muñoz.
 

http://desinformemonos.org/2012/07/ni-un-paso-atras-ni-guerrilleros-ni-militares-en-el-cauca/

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