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Si Hidrosogamoso es desarrollo, el desarrollo nos huele mal

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Comunicado Público y Instituciones públicas y de control por emergencia social y ambiental en el Río Sogamoso.  Desde hace mas o menos un mes la empresa ISAGEN ha empezado a generar energía tras completar el llenado de la represa Hidrosogamoso por varios meses. Aunque esta es una gran...

Denuncia pública nacional e internacional por el asesinato de Carlos Alberto Pedraza Salcedo

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 EL CONGRESO DE LOS PUEBLOS, denuncia ante las autoridades del Estado Colombiano y el Gobierno Nacional, la opinión pública nacional y la comunidad internacional el asesinato de nuestro dirigente, compañero y amigo CARLOS ALBERTO PEDRAZA SALCEDO.  Carlos Alberto era licenciado de...

Comunicado: Comunidad de Corinto atribuye responsabilidad al gobierno colombiano frente a las represiones militares contra quienes liberan la Uma Kiwe

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Comunidades, autoridades indígenas y Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, ACIN – Cxhab Wala Kiwe. Da a conocer a la opinión publica los hechos violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitarios que afectan el territorio ancestral indígena de...

  • Si Hidrosogamoso es desarrollo, el desarrollo nos huele mal

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    Viernes, 16 Enero 2015 10:18
  • Denuncia pública nacional e internacional por el asesinato de Carlos Alberto Pedraza Salcedo

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    Sábado, 24 Enero 2015 11:12
  • Comunicado: Comunidad de Corinto atribuye responsabilidad al gobierno colombiano frente a las represiones militares contra quienes liberan la Uma Kiwe

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    Sábado, 24 Enero 2015 13:28

Nuestra Palabra

Asesinado otro indígena QOM. No habrá marchas en parís ni dirán todos somos QOM.

SÍ ESTÁN SOLOS!!!
Esteban Rolando Medina de 17 años fue encontrado muerto en la ruta nacional 86 en la provincia de Formosa, Argentina. Un joven indígena Qom cuya tía Norma Artaza, también fue hallada muerta en el mismo lugar hace menos de un mes. Don Félix Díaz, el Qarashe de la comunidad explica la situación en una entrevista con Enredando las Mañanas:


“A veces cuando muere un indígena sobre la ruta, cuando lo atropellan intencionalmente lo caratulan como homicidio culposo, cuando a un indígena lo matan dentro de la casa dicen suicidio, cuando se incendia una casa, una choza de un indígena siempre se pone como que fue por un cortocircuito cuando la familia indígena no tiene luz eléctrica, cuando muere un indígena como murió Esteban Rolando Medina se dice que fue por un paro cardíaco cuando no tenía problemas del corazón. Entonces cómo discutir a las autoridades que firman estos informes, que son profesionales forenses, médicos, jueces, policías, gendarmería, con qué recursos contamos para decir que se investigue, porque es mucho mejor para ellos poner las carátulas que dicen que murió por paro cardíaco para que no se investigue el origen de la muerte”.

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  • Video inicio

    “Las locomotoras del “desarrollo” no generan paz, generan miseria, pobreza, hambre y desplazamiento”

Nuestra Palabra Kueta Susuza

  • Muestra audiovisual del Premio Anaconda se presentó en la comunidad del Tablazo, Resguardo de Toribio.

    En el pasado mes de diciembre de 2014, el Tejido de Comunicación llevó la muestra audiovisual Anaconda a la comunidad de la vereda El Tablazo, del resguardo indígena de Toribío.  El Premio Anaconda es una iniciativa impulsada y organizada por la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas CLACPI,  que reúne las producciones audiovisuales de los pueblos indígenas y afrodescendientes de América Latina.

     
  • Cauca: Liberando a Uma Kiwe - Corinto

    “Es un deber natural y humano esencial de los pueblos indígenas de liberar la madre tierra, ella nos ha parido para la vida y nos amamanta y alimenta en cada instante cuando tenemos hambre; nos da el agua cuando estamos sedientos; nos da el aire cuando estamos sin aliento, nos da calor cuando tenemos frío, nos da la fuerza cuando estamos débiles, nos abraza con su luz de cada día y arrulla nuestros sueños cuando estamos dormimos”.
     
  • Cauca: Indiferencia y abandono estatal

    La tarde del domingo 04 de enero, cerca de la casa de un hermano, sintió que la observaban. Era un hombre armado pero no quiso voltear a verlo. Sintió miedo y no aguantó más. El lunes siguiente, a primera hora, recogió algunas pertenencias y en compañía de sus dos hijos se fue dejando atrás todo.

Contexto Colombiano

  • Nosotros no nos oponemos al desarrollo, nos oponemos a la destrucción de la vida y los territorios.

    Ante la grave situación de la comunidad del norte del Cauca nos permitimos compartir este comunicado de la lideresa Francia Márquez. Toda nuestra solidaridad para esta líder y la situación humanitaria que se viene presentando.  Quedamos prestos a los llamados que desde este clamor se vienen agenciando.

     
  • Ser este grito en medio de la muerte

    Se a construido en Urabá dos caminos totalmente distintos con historias contadas y vividas totalmente opuestas.
     Desde allí comenzaríamos a descubrir y desentrañar los dos estados que existen y que hoy más que nunca vivimos, un estado que se plasma en el papel y el otro que es el estado que vivimos diariamente. Desde ese día supimos que construir un espacio alternativo de dignidad era ir en contravía a la lógica real del Estado.

     
  • Con absurdos defienden el TLC con Corea

    JPEG - 7.9 KBEn cinco años de debate sobre el TLC con Corea nunca nadie se atrevió a decir que a Colombia le iría bien en la competencia industrial, hasta que apareció Cecilia Álvarez, flamante ministra de Comercio. Y nadie lo hizo porque son muy conocidas la fuerte competitividad de la industria coreana y la debilidad de la instalada en el país, hasta el punto de que la balanza comercial industrial colombiana –sin café ni refinerías de petróleo– va a ser negativa en unos 35.000 millones de dólares en 2014 (http://bit.ly/1ERvjnqhttp://bit.ly/1ERvjnq)
     
     

Vivencias Globales

  • Yanacocha pierde otro juicio, esta vez por las Lagunas de Alto Perú

    El juicio lo había iniciado en contra de la Municipalidad de San Pablo que había declarado la Intangibilidad de esta reserva natural de agua que abastece con agua al río Jequetepeque
     
     
  • La comida es un arma de guerra… ¿Quienes controlan el gatillo?

    Venezuela desde hace más de 60 años construyó una total dependencia con el petróleo y progresivamente fue acabando con su capacidad productiva, tanto en lo material como en lo cultural.

     
  • Perú: Lucha Indígena No 101

    Lima: La COP20 y la Cumbre de los Pueblos fueron dos reuniones contrapuestas:
    La COP20 fue la reunión de gobiernos de 194 Estados representantes del gran capital que está destruyendo despiadadamente la naturaleza, levando a la extinción de especies animales y vegetales, entre elas la especie humana. 
    La Cumbre de los Pueblos fue la reunión de miles de indígenas y no indígenas que defendemos la naturaleza, cuyo lema fue "¡Cambiemos el Sistema, no el Clima!".
     

Comunicados

Jambaló - Cauca: Rechaza rotundamente los absurdos acontecimientos de desorden público en nuestra comunidad nasa

COMUNICADO PUBLICO. Ante hechos recientes propiciado por grupos armados dentro del territorio indígena y municipio de Jambaló - Cauca, sin el consentimiento de las comunidades, la autoridad propia de este territorio, en ejercicio de las facultades que les otorga la ley de origen del pueblo nasa, la ley 89 de 1890, ley 21 de 1991 y los artículos 1, 7, 246, 330 de la constitución política de Colombia, denuncia a la opinión pública que:

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Carta y comunicado a la opinión pública: La guerra no para en los territorios indígenas del norte del Cauca.

El día 19 de diciembre de 2014 a eso de las 3: 30 de la madrugada, en la vereda Vilachi del Resguardo Indígena de Canoas ubicado en el Municipio de Santander de Quilichao Departamento del Cauca, la guerrilla de la Farc realizó un asalto a un grupo de soldados que se encontraban acampando a los alrededores de la vivienda de  propiedad de la señora Rosa María Dizu de 83 años de edad y su hijo Albeiro Dizu quienes se encontraban dentro de la misma.

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Documentos

DENUNCIA PÚBLICA Por el asesinato de Carlos Alberto Pedraza Salcedo
EL CONGRESO DE LOS PUEBLOS, denuncia ante las autoridades del Estado Colombiano y el gobierno Nacional, la opinión pública nacional y la comunidad internacional el asesinato de nuestro dirigente, compañero y amigo CARLOS ALBERTO PEDRAZA SALCEDO. Carlos Alberto era licenciado de Universidad Pedagógica Nacional, líder cívico-popular del magisterio, integrante del Proyecto Nunca Más, del Movimiento de Víctimas de crímenes de Estado, de la Coordinación Regional del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia y del Congreso de los Pueblos que hace parte de la Cumbre Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular.
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ACCIÓN URGENTe: Decenas de personas amenazadas por paramilitares

Decenas de defensores y defensoras de los derechos humanos, así como sindicalistas y reclamantes de restitución de tierras, han sido amenazados por el grupo paramilitar Águilas Negras en el norte de Colombia. El grupo, además, ha calificado a los amenazados de guerrilleros.

(33)

ACIN - Çxhab Wala Kiwe

Si todos fuéramos Toribío

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Tal vez por primera vez los colombianos estamos escuchando con respeto a los indígenas del norte del Cauca: se lo han ganado por su actitud vertical al rechazar por igual a todos los actores armados. Un ejemplo de dignidad.

Una seguridad equivocada

Si todos fuéramos Toribío y tuviésemos el valor civil y el coraje de los indígenas del norte del Cauca, la paz estaría más cercana — como una llave que debemos forjar entre todos en el yunque de la civilidad — y la guerra quedaría confinada retumbando en exclusivos clubes capitalinos, como un eco de dementes. Pero no.

Resulta que somos citadinos que nos refugiamos en unidades residenciales y edificios custodiados por compañías de seguridad privada: nuestro mayor desvelo y obsesión parecería ser el evitar a cualquier precio resultar víctimas de la inseguridad. Incluso a muchos los tiene sin cuidado convertirse en cómplices de victimarios, con tal de vivir seguros.

Por eso somos incapaces de imaginar una seguridad sin armas, sin cámaras de vigilancia en cada esquina y sin una nutrida presencia policial en las calles.

Por la misma razón, bastantes citadinos confunden el Estado de derecho con la fuerza que protege exclusivamente sus derechos. Su ciudadanía se agota en el ejercicio de sus ganancias, el aumento de sus valores bursátiles y la defensa de sus privilegios.

Una mayoría considerable imagina a la Fuerza Pública como una red más amplia de seguridad privada que se extiende por el territorio nacional al servicio del turismo, la recreación y los negocios: “Vive Colombia, viaja por ella”.

En fin, en nuestras ciudades predomina una seguridad individual paranoica que se nutre del miedo y de la desconfianza, sustentada en el poder del dinero que proporciona escoltas, compañías de vigilancia privada y hasta generosas recompensas oficiales.

Por ello, en los barrios periféricos y marginales donde los derechos, los bienes y los servicios estatales realmente escasean, paradójicamente son las bandas armadas ilegales quienes brindan la seguridad o desatan el terror, según sus conveniencias personales y afinidades ideológicas.

El Estado compra lealtades fugaces de redes de informantes y pretende que con solo añadir el adjetivo “democrática” va a dotar de legitimidad y derecho a dicha política. Pero con toda su parafernalia de “cooperantes” y una mayor presencia de la Fuerza Pública, la política de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Cauca ni en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde más falta hace.

Incluso su prestigio mediático no ha logrado ocultar la tenebrosa sombra de los “falsos positivos”, pues ya han sido condenados 14 miembros del Ejército por el asesinato de jóvenes de Soacha, víctimas de una red de seguridad nada democrática y peligrosamente criminal por sus resultados prácticos Todos los anteriores y dolorosos acontecimientos demuestran que es una falacia equiparar “seguridad democrática” y paz.

Una paz telúrica y ciudadana

Así lo están demostrando, con sus palabras y acciones, los indígenas organizados en el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y en la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), con la vocería de Feliciano Valencia y el respaldo monolítico de la Guardia Indígena, exigiendo a todas las organizaciones armadas por igual — desde la Fuerza Pública hasta las FARC — que los dejen sembrar la paz telúrica en su territorio y cosecharla en su vida comunitaria.

Aquella paz que sólo germina a partir de acuerdos que honran la palabra y de la Minga que dignifica la vida de todos, protegida por el poder civil de su invencible Guardia Indígena. No quieren la paz de las fosas y de los campos minados, de los bombardeos oficiales y de las celadas guerrilleras, de los falsos discursos gubernamentales y de las quimeras revolucionarias, que cada día cobran más víctimas indígenas y campesinas.
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La política de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Caucani en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde más falta hace.   

Repudian la paz de los vencedores, que sólo aumenta el odio de los vencidos y su infinita e inagotable memoria vengativa. Esa paz que se proclama todos los días, desde hace más de medio siglo, en los partes de victoria oficial contra los “bandoleros” de ayer y los “terroristas” de hoy. Y que a su vez los “terroristas” desmienten con sus “heroicas” acciones contra la Fuerza Pública, donde casi siempre la mayoría de las víctimas terminan siendo civiles.  

Los indígenas repudian y rechazan esa criminal paz por la que deliran todos los “señores de la guerra”, desde los uniformados hasta los pusilánimes “ciudadanos de bien”, siempre dispuestos a elegir a quien imparta órdenes para que otros maten y mueran en nombre de la “patria” y la “democracia”.

Seguramente por ello los pueblos indígenas no cuentan con ejércitos, sino con guardia indígena, no disponen de armas sino de bastones, no tienen proyectiles sino palabras. Y con ellos forman un vasto tejido humano que presta seguridad a la comunidad y a la “Madre Tierra”, porque están comprometidos con una paz telúrica, en armonía cósmica con la vida: saben bien “que sólo el equilibrio deshace la fuerza”.

No les interesa tanto dominar, controlar, expoliar o explotar el territorio, sino conservarlo y legarlo a las generaciones venideras en beneficio de todos. Por eso están empeñados en que abandonen el territorio de sus resguardos y municipios aquellos que a punta de armas y violencia o leyes y tratados comerciales pretenden aniquilar el orden de la vida para proteger las inversiones de su orden.

Textos que inspiran respeto

En tal empeño no temen confrontar a los mercaderes, tanto los legales como los ilegales. A los narcotraficantes los han emplazado desde tiempo atrás, como dejaron constancia en la Declaración Final de la Segunda Minga proclamada en Tacueyó en febrero de 2009 en su sexto punto:

“Los cultivos de coca se han convertido también en un pretexto de intervención de los actores armados legales e ilegales. Se han convertido en una estrategia de ampliación territorial y de suplantación de la autoridad indígena por parte de las FARC, que aprovechándose de la situación económica de algunas familias que tienen cultivos, pretende imponerles impuestos, aplicarles supuestas normas y cooptarlos. También los cultivos se utilizan como pretexto para la intervención del Estado, que ha incumplido totalmente los compromisos de erradicación voluntaria, desconoce nuestras propuestas de sustitución de cultivos, y en cambio privilegia la guerra química, los mecanismos militares y el involucramiento de las comunidades en la estrategia de guerra”.

“Con el pretexto de su guerra contra el Estado, la insurgencia ataca a las comunidades y busca suplantar nuestra autoridad. Mientras nosotros construimos un gobierno municipal popular que le rinde cuentas a los cabildos y a la asamblea de comuneros, la guerrilla se toma los municipios, destruye nuestras casas y da pretexto para que la fuerza pública invada las comunidades; nosotros, con la autoridad de nuestros bastones, desmontamos las trincheras de la policía del centro de Caldono, Toribío y Jambaló para que su presencia no afecte a la población civil, mientras la guerrilla deja minas antipersona y no tiene ninguna consideración por la gente que no hace parte de la guerra; mientras nosotros sin ningún temor le hacemos juicio político a los militares que han asesinado a comuneros indígenas, ellos secuestran a miembros de nuestras comunidades para ajusticiarlos por supuestos delitos, como si no hubiéramos dado prueba de tener mejor capacidad de aplicar justicia comunitaria que ninguna otra institución.

Es como si estuvieran en contra del poder popular y del gobierno directo de los comuneros indígenas; pareciera que están por la toma del poder que los sectores populares y los indígenas hemos construido con mucho esfuerzo, y hubieran renunciado a tomarse el poder que tienen los ricos”.

Por todo lo anterior, concluyen en la Declaración de Jambaló:

“Apoyamos todo esfuerzo hacia un proceso de paz que se dé en el territorio nacional, siempre y cuando sea una paz dialogada, concertada con la población civil y con soluciones prácticas a los problemas a corto, mediano y largo plazo. No aceptamos la intervención de ningún actor armado o externo en nuestra vida, en nuestro ejercicio de gobierno propio y libre determinación, o la aplicación de justicia; exigimos a unos y otros, que respeten el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, a que no nos involucren en actividades militares, a que no nos ataquen a mansalva”.

Si todos tuviéramos la coherencia que han demostrado los indígenas al no separar la palabra de la acción, entonces nuestro poder civil haría posible la paz, porque los violentos no tendrían otra opción que deponer sus armas y aceptar los argumentos de la vida, la justicia y la dignidad que hoy encarnan los pobladores de Toribio y el norte del Cauca.

Por eso deberíamos empezar a reconocer que Toribio somos todos y construir juntos, en una Minga nacional, una paz telúrica y ciudadana, sin vencedores ni vencidos, donde la reconciliación sea posible en torno a la memoria, la verdad y la dignidad de todas las víctimas junto al cuidado y el respeto de nuestra “Madre Tierra”.

Para mayor comprensión de la actual coyuntura, consultar la declaración del CRIC: "Terminar la guerra, defender la autonomía, reconstruir los bienes civiles y construir la paz".

http://razonpublica.com/index.php/regiones-temas-31/3103-si-todos-fueramos-toribio-.html

Comments   

 
#1 Miller 2012-07-18 12:17
Todos los colombianos de una manera u otra, tenemos sangre indígena en nuestras venas, la Paz en un territorio se logra siguiendo unos lineamientos políticos serios, que busquen el beneficio de un país como un todo, sentir orgullo de lo que representa el Estado y sus dirigentes, la época revolucionaria ha demostrado que ya pasó a ser un cartel de narcotráfico y debemos apoyarnos en lo que tenemos y lo único fuerte son las fuerzas militares, no son perfectas pero con ellas podemos contar.
 

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