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 Una luz aquí y ahora

Una luz aquí y ahora

Crónica del encuentro con inventores e inventoras para el wët wët fxizenxi, realizada el pasado 15 de agosto. A partir del mes de septiembre se iniciará un nuevo recorrido para visitar uno a uno los inventos que falta por visitar.

Colombia: Victimas de megaproyectos y la naturaleza como victima

Colombia: Victimas de megaproyectos y la naturaleza como victima

Los megaproyectos de desarrollo -minero energéticos y de agroindustria- son parte del conflicto armado en Colombia.

Más de 20 defensores de Derechos Humanos han sido asesinados en Colombia

Más de 20 defensores de Derechos Humanos han sido asesinados en Colombia

Según el informe de "Programa Somos Defensores" la mitad de las agresiones son llevadas a cabo por paramilitares.

  •  Una luz aquí y ahora

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    Miércoles, 20 Agosto 2014 20:20
  • Colombia: Victimas de megaproyectos y la naturaleza como victima

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    Viernes, 22 Agosto 2014 16:17
  • Más de 20 defensores de Derechos Humanos han sido asesinados en Colombia

    Más de 20 defensores de Derechos Humanos han sido asesinados en Colombia

    Viernes, 22 Agosto 2014 16:47

Nuestra Palabra

De cómo nos están mapeando y despojando para "La paz"...

Las Expediciones Bowman coordinan al Pentágono, las universidades y organizaciones y líderes de procesos indígenas y populares. Donde quiera que se implementan hay guerra para la paz del modelo, sea México, Centro América o Colombia urbana y rural. Pasan mayormente desapercibidas. Sus ideólogos no son suficientemente estudiados ni controvertidos. Sus contrapartes gozan de recursos y prestigio. Los efectos en despojo y sometimiento son, ni más ni menos, la conquista hoy, en su modelo post-neoliberal, extractivista legitimado. Hay que hacerle Minga a esta amenaza real para conocerla y detenerla. Así No!!

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    Niña recita hermoso poema contra proyecto Conga (Cajamarca - Perú)

Nuestra Palabra Kueta Susuza

  • Cauca: Continúan los hostigamientos y detenciones ilegales por parte de la Fuerza pública en comunidades indigenas

    COMUNICADO A LA OPINON PUBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL: La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca-ACIN en cumplimiento de los principios culturales y territoriales como  pueblos indígenas  del territorio, manifiesta su voz de rechazo  e indignación contra todos los hechos violentos e inhumanos que atentan contra la vida y la integridad física de los comuneros y comuneras que habitamos en nuestros territorios y  cuando es violentado el ejercicio autónomo de control territorial por parte de miembros de las fuerzas militares de Colombia.

     
  • Cauca: Adiós al Cometa libertario de los indígenas de Paniquitá

    Cuando Juan de Dios Cometa inició su camino de lucha, el movimiento indígena no era famoso internacionalmente, y no había cubrimiento radial ni telivisivo de las acciones de protesta o de recuperación de las tierras de resguardo.
     
  • La violencia que en La Habana se disfraza de paz sigue causando estragos en las comunidades indígenas.

    No ha trascurrido más de una semana después del atentado de la guerrilla que afectó a la familia MUSE y la muerte de YURANI MUSE menor con dos años de vida -en el resguardo Cilia La Calera del municipio de Miranda – y nuevamente se presentan hechos repudiables, ahora en el municipio de Corinto.  En el sitio de La Cabaña, en la vía que desde el casco urbano de Corinto conduce a la vereda Carrizales, del resguardo indígena de Páez, instalaron artefactos explosivos, poniendo en riesgo eminente a la comunidad que transita la carretera.

Contexto Colombiano

  • Colombia: De Santos I a Santos II no hay ni un paso

    Los discursos del 20 de julio y el 7 de agosto, en los que como siempre el Presidente intentó descrestarnos con sus maravillosas ejecutorias pasadas y futuras, destruyeron las esperanzas de quienes soñaron con algún cambio significativo entre los dos gobiernos. Y a los que les quedó alguna duda sobre lo que viene –seguramente empeorado por distintas razones–, debió despejárselas el gabinete ministerial, encabezado por el mal llamado “superministro” Néstor Humberto Martínez, con el que también se notificó el continuismo programático y burocrático.
     
  • Evento en memoria de las víctimas del conflicto armado y de Hidroituango

    Entre los días 1, 2, 3 y 4 agosto se realizaron diferentes actividades en los municipios de San Andrés de Cuerquia, Toledo e Ituango en memoria de las miles de victimas del conflicto armado de la zona, que hoy están siendo re-victimizadas por el mega-proyecto Hidroituango.

     
  • Agentes de la fiscalía retienen a campesina en San José de Apartadó

    Nos dirigimos urgentemente a las máximas autoridades del Gobierno colombiano para que intervengan ante las altas autoridades de la Fiscalía y mandos militares por la detención arbitraria de la joven LUZ DENIS VALLE VALDERRAMA, pobladora de San José de Apartadó, por parte de “supuestos” agentes de la Fiscalía
     
     

Vivencias Globales

  • Repugnante: newmont-Conga-Perú inc. Condena a máxima acuña Chaupe

    El estado, el gobierno, la fuerza pública, el sistema jurídico, toda la institucionalidad del Perú está en manos de las mineras transnacionales, del extractivismo, del despojo y de la acumulación. El gobierno de Ollanta Humala es una farsa vergonzosa.

     
  • Denuncia y repudio a la ola de violencia en el campo en Brasil en 2014

    En 2014, se registraron 23 asesinatos en conflictos en el campo. La dirección y la coordinación ejecutiva nacional de la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) divulgan una nota pública en la cual denuncian y repudian la ola de violencia en el campo, intensificada en los meses de julio y agosto de este año. Además de las cuatro muertes producidas en la última semana, en el mes de julio; en sólo 20 días, la CPT registró siete asesinatos.

     
  • Campesina es condenada a prisión y pago de multa a minera en Perú

    La peruana Máxima Chaupe y su familia enfrentan desde 2011 una dura situación de brazos caídos con la minera Yanacocha, responsable por el controvertido proyecto Conga, en Perú. Hace tres años, la empresa decidió procesar a Máxima por el delito de usurpación de tierras. A comienzos de este mes, fue divulgada la sentencia. Además de ser obligada a pagar 1.900 dólares de reparación civil a la empresa Yanacocha, Máxima y su familia fueron castigados con dos años y ocho meses de reclusión.

     

Comunicados

Caloto – Cauca: Acciones de control territorial en los Cabildos Indígenas de Huellas, Toez y López Adentro
Los tres cabildos de Caloto convocan a Armonizar el territorio mediante el desalojo de maquinaria para la extracción minera que afecta el territorio y la comunidad. Responsabilizar a los mineros de la cuenca del río Palo, actores armados, socios y compañías de propietarios de fincas privadas aledañas por cualquier tipo de retaliación física psicológica a comuneros, guardias indígenas, cabildantes y comunidad en general de los cabildos ejecutantes de la resolución número 001-02-2014. El encuentro será a partir del 3 de abril del 2014.
(2021)
Territorios indígenas beneficiarios de medidas cautelares otorgadas por la CIDH en el año 2011 convertidos en escenarios de guerra
Comunicado público. El día 14 de noviembre del año 2011, la Comisión Interamericano de Derechos Humanos, CIDH, otorgó medidas cautelares a favor de miembros del Pueblo Nasa pertenecientes a los resguardos de Toribio, San Francisco, Tacueyó y Jambaló. En la solicitud de medidas cautelares, los miembros del pueblo Nasa argumentaron que se encuentran en una situación de alto riesgo en razón del conflicto armado, y que han sido objeto de homicidios, desapariciones forzadas y otros hechos de violencia.
(958)

Documentos

Acción Urgente: Amenazas y hostigamientos sistemáticos contra la asociación de Mujeres productoras del campo

La Asociación Colectivo Mujeres al Derecho y la Asociación de Mujeres Productoras del Campo, denunciamos ante la comunidad nacional e internacional, las recientes y reiteradas situaciones de amenaza y hostigamiento que se vienen presentando contra esta última.

(4)
Más falsos positivos en Colombia, San José de Apartadó Antioquia

DENUNCIA PÚBLICA
El Comité de y para los Derechos Humanos de San José de Apartadó denuncia ante la Opinión Pública Nacional e Internacional y ante los organismos responsables de la protección y vigilancia del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario (DIH), así mismo  ante los organismos internacionales para la veeduría y corresponsabilidad de dichos instrumentos del Derecho Internacional que:

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ACIN - Çxhab Wala Kiwe

Si todos fuéramos Toribío

Ratio:  / 0
MaloBueno 

Tal vez por primera vez los colombianos estamos escuchando con respeto a los indígenas del norte del Cauca: se lo han ganado por su actitud vertical al rechazar por igual a todos los actores armados. Un ejemplo de dignidad.

Una seguridad equivocada

Si todos fuéramos Toribío y tuviésemos el valor civil y el coraje de los indígenas del norte del Cauca, la paz estaría más cercana — como una llave que debemos forjar entre todos en el yunque de la civilidad — y la guerra quedaría confinada retumbando en exclusivos clubes capitalinos, como un eco de dementes. Pero no.

Resulta que somos citadinos que nos refugiamos en unidades residenciales y edificios custodiados por compañías de seguridad privada: nuestro mayor desvelo y obsesión parecería ser el evitar a cualquier precio resultar víctimas de la inseguridad. Incluso a muchos los tiene sin cuidado convertirse en cómplices de victimarios, con tal de vivir seguros.

Por eso somos incapaces de imaginar una seguridad sin armas, sin cámaras de vigilancia en cada esquina y sin una nutrida presencia policial en las calles.

Por la misma razón, bastantes citadinos confunden el Estado de derecho con la fuerza que protege exclusivamente sus derechos. Su ciudadanía se agota en el ejercicio de sus ganancias, el aumento de sus valores bursátiles y la defensa de sus privilegios.

Una mayoría considerable imagina a la Fuerza Pública como una red más amplia de seguridad privada que se extiende por el territorio nacional al servicio del turismo, la recreación y los negocios: “Vive Colombia, viaja por ella”.

En fin, en nuestras ciudades predomina una seguridad individual paranoica que se nutre del miedo y de la desconfianza, sustentada en el poder del dinero que proporciona escoltas, compañías de vigilancia privada y hasta generosas recompensas oficiales.

Por ello, en los barrios periféricos y marginales donde los derechos, los bienes y los servicios estatales realmente escasean, paradójicamente son las bandas armadas ilegales quienes brindan la seguridad o desatan el terror, según sus conveniencias personales y afinidades ideológicas.

El Estado compra lealtades fugaces de redes de informantes y pretende que con solo añadir el adjetivo “democrática” va a dotar de legitimidad y derecho a dicha política. Pero con toda su parafernalia de “cooperantes” y una mayor presencia de la Fuerza Pública, la política de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Cauca ni en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde más falta hace.

Incluso su prestigio mediático no ha logrado ocultar la tenebrosa sombra de los “falsos positivos”, pues ya han sido condenados 14 miembros del Ejército por el asesinato de jóvenes de Soacha, víctimas de una red de seguridad nada democrática y peligrosamente criminal por sus resultados prácticos Todos los anteriores y dolorosos acontecimientos demuestran que es una falacia equiparar “seguridad democrática” y paz.

Una paz telúrica y ciudadana

Así lo están demostrando, con sus palabras y acciones, los indígenas organizados en el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y en la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), con la vocería de Feliciano Valencia y el respaldo monolítico de la Guardia Indígena, exigiendo a todas las organizaciones armadas por igual — desde la Fuerza Pública hasta las FARC — que los dejen sembrar la paz telúrica en su territorio y cosecharla en su vida comunitaria.

Aquella paz que sólo germina a partir de acuerdos que honran la palabra y de la Minga que dignifica la vida de todos, protegida por el poder civil de su invencible Guardia Indígena. No quieren la paz de las fosas y de los campos minados, de los bombardeos oficiales y de las celadas guerrilleras, de los falsos discursos gubernamentales y de las quimeras revolucionarias, que cada día cobran más víctimas indígenas y campesinas.
Hernando_Llano_Angel_guardia_indigena
La política de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Caucani en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde más falta hace.   

Repudian la paz de los vencedores, que sólo aumenta el odio de los vencidos y su infinita e inagotable memoria vengativa. Esa paz que se proclama todos los días, desde hace más de medio siglo, en los partes de victoria oficial contra los “bandoleros” de ayer y los “terroristas” de hoy. Y que a su vez los “terroristas” desmienten con sus “heroicas” acciones contra la Fuerza Pública, donde casi siempre la mayoría de las víctimas terminan siendo civiles.  

Los indígenas repudian y rechazan esa criminal paz por la que deliran todos los “señores de la guerra”, desde los uniformados hasta los pusilánimes “ciudadanos de bien”, siempre dispuestos a elegir a quien imparta órdenes para que otros maten y mueran en nombre de la “patria” y la “democracia”.

Seguramente por ello los pueblos indígenas no cuentan con ejércitos, sino con guardia indígena, no disponen de armas sino de bastones, no tienen proyectiles sino palabras. Y con ellos forman un vasto tejido humano que presta seguridad a la comunidad y a la “Madre Tierra”, porque están comprometidos con una paz telúrica, en armonía cósmica con la vida: saben bien “que sólo el equilibrio deshace la fuerza”.

No les interesa tanto dominar, controlar, expoliar o explotar el territorio, sino conservarlo y legarlo a las generaciones venideras en beneficio de todos. Por eso están empeñados en que abandonen el territorio de sus resguardos y municipios aquellos que a punta de armas y violencia o leyes y tratados comerciales pretenden aniquilar el orden de la vida para proteger las inversiones de su orden.

Textos que inspiran respeto

En tal empeño no temen confrontar a los mercaderes, tanto los legales como los ilegales. A los narcotraficantes los han emplazado desde tiempo atrás, como dejaron constancia en la Declaración Final de la Segunda Minga proclamada en Tacueyó en febrero de 2009 en su sexto punto:

“Los cultivos de coca se han convertido también en un pretexto de intervención de los actores armados legales e ilegales. Se han convertido en una estrategia de ampliación territorial y de suplantación de la autoridad indígena por parte de las FARC, que aprovechándose de la situación económica de algunas familias que tienen cultivos, pretende imponerles impuestos, aplicarles supuestas normas y cooptarlos. También los cultivos se utilizan como pretexto para la intervención del Estado, que ha incumplido totalmente los compromisos de erradicación voluntaria, desconoce nuestras propuestas de sustitución de cultivos, y en cambio privilegia la guerra química, los mecanismos militares y el involucramiento de las comunidades en la estrategia de guerra”.

“Con el pretexto de su guerra contra el Estado, la insurgencia ataca a las comunidades y busca suplantar nuestra autoridad. Mientras nosotros construimos un gobierno municipal popular que le rinde cuentas a los cabildos y a la asamblea de comuneros, la guerrilla se toma los municipios, destruye nuestras casas y da pretexto para que la fuerza pública invada las comunidades; nosotros, con la autoridad de nuestros bastones, desmontamos las trincheras de la policía del centro de Caldono, Toribío y Jambaló para que su presencia no afecte a la población civil, mientras la guerrilla deja minas antipersona y no tiene ninguna consideración por la gente que no hace parte de la guerra; mientras nosotros sin ningún temor le hacemos juicio político a los militares que han asesinado a comuneros indígenas, ellos secuestran a miembros de nuestras comunidades para ajusticiarlos por supuestos delitos, como si no hubiéramos dado prueba de tener mejor capacidad de aplicar justicia comunitaria que ninguna otra institución.

Es como si estuvieran en contra del poder popular y del gobierno directo de los comuneros indígenas; pareciera que están por la toma del poder que los sectores populares y los indígenas hemos construido con mucho esfuerzo, y hubieran renunciado a tomarse el poder que tienen los ricos”.

Por todo lo anterior, concluyen en la Declaración de Jambaló:

“Apoyamos todo esfuerzo hacia un proceso de paz que se dé en el territorio nacional, siempre y cuando sea una paz dialogada, concertada con la población civil y con soluciones prácticas a los problemas a corto, mediano y largo plazo. No aceptamos la intervención de ningún actor armado o externo en nuestra vida, en nuestro ejercicio de gobierno propio y libre determinación, o la aplicación de justicia; exigimos a unos y otros, que respeten el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, a que no nos involucren en actividades militares, a que no nos ataquen a mansalva”.

Si todos tuviéramos la coherencia que han demostrado los indígenas al no separar la palabra de la acción, entonces nuestro poder civil haría posible la paz, porque los violentos no tendrían otra opción que deponer sus armas y aceptar los argumentos de la vida, la justicia y la dignidad que hoy encarnan los pobladores de Toribio y el norte del Cauca.

Por eso deberíamos empezar a reconocer que Toribio somos todos y construir juntos, en una Minga nacional, una paz telúrica y ciudadana, sin vencedores ni vencidos, donde la reconciliación sea posible en torno a la memoria, la verdad y la dignidad de todas las víctimas junto al cuidado y el respeto de nuestra “Madre Tierra”.

Para mayor comprensión de la actual coyuntura, consultar la declaración del CRIC: "Terminar la guerra, defender la autonomía, reconstruir los bienes civiles y construir la paz".

http://razonpublica.com/index.php/regiones-temas-31/3103-si-todos-fueramos-toribio-.html

Comments   

 
#1 Miller 2012-07-18 12:17
Todos los colombianos de una manera u otra, tenemos sangre indígena en nuestras venas, la Paz en un territorio se logra siguiendo unos lineamientos políticos serios, que busquen el beneficio de un país como un todo, sentir orgullo de lo que representa el Estado y sus dirigentes, la época revolucionaria ha demostrado que ya pasó a ser un cartel de narcotráfico y debemos apoyarnos en lo que tenemos y lo único fuerte son las fuerzas militares, no son perfectas pero con ellas podemos contar.
 

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