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Nuevamente quieren callar la voz de las comunidades indígenas

Nuevamente quieren callar la voz de las comunidades indígenas

Denuncia pública: Tejido de Comunicación para la Verdad y la Vida de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, ACIN; da a conocer a la opinión pública que en el desarrollo de las acciones legítimas de liberación de la madre tierra que llevan a cabo las comunidades indígenas del...

Cauca-Colombia: Comunicado a la opinión pública nacional e internacional, exigimos nuestros derechos liberando la madre tierra

Cauca-Colombia: Comunicado a la opinión pública nacional e internacional, exigimos nuestros derechos liberando la madre tierra

Recientemente cumplimos 44 años de aquella fecha histórica en la que nuestros mayores de los cabildos indígenas del norte del Cauca, progenitores valientes, humildes y coherentes con los principios y valores del pueblo Nasa y Misak retomaron las banderas de resistencia de nuestros ancestros...

  • Nuevamente quieren callar la voz de las comunidades indígenas

    Nuevamente quieren callar la voz de las comunidades indígenas

    Sábado, 28 Febrero 2015 10:58
  • Cauca-Colombia: Comunicado a la opinión pública nacional e internacional, exigimos nuestros derechos liberando la madre tierra

    Cauca-Colombia: Comunicado a la opinión pública nacional e internacional, exigimos nuestros derechos liberando la madre tierra

    Sábado, 28 Febrero 2015 17:47

Nuestra Palabra

Cauca - Colombia: La estrategia militar golpea a las comunidades indígenas que liberan la Madre Tierra

Nos preguntamos qué está pasando en el norte del Cauca. Los diálogos de Paz siguen en la Habana, los medios oficiales y el gobierno aseguran que ambos actores armados no han incumplido el acuerdo de cese al fuego bilateral, pero en el Cauca siguen las amenazas, la persecución y los homicidios; en lo corrido que va del año 2015 el lugar más asediado ha sido Caloto.

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    En minga para liberar la madrre tierra

Nuestra Palabra Kueta Susuza

  • ¡La memoria de nuestros Talul (mayores) permanece latente para la liberación de la madre tierra!

    Un llamado por la pervivencia de la vida de todos los nasas en la minga de la liberación de la madre tierra, en el Territorio Indígena Ancestral de Corinto.


    Cuentan los abuelos que pactada la constitución nacional de Colombia en 1886, cuatro años después se les hizo un reconocimiento a los indígenas por la participación de lucha libertadora contra los españoles. Esta bondad que parecía tan prometedora en el desarrollo del principio de la democracia y la participación, sólo se convirtió en instrumento para socavar y continuar con la política de extermino del pueblo indígena.

     
  • Cauca: Urgente situación en Corinto, indígenas en fuego cruzado

    Urgente situación en...
    COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA CXHAB WALA KIWE –ACIN: BOLETIN N° 4 - DE DERECHOS HUMANOS: El Tejido Defensa de la Vida y los Derechos Humanos de ACIN informa a la opinión pública nacional e internacional, que en continuidad de las acciones legítimas de liberación de la madre tierra desarrolladas durante el día hoy 27 de febrero de 2015, se presentaron enfrentamientos entre una cuadrilla de la guerrilla de las FARC y la Fuerza Pública, poniendo a la población indígena en alto riesgo. 
     
  • Un día de agresión indiscriminada contra indígenas en el Norte del Cauca

    Un día de agresión i...
    BOLETIN N° 3 - DE DERECHOS HUMANOS. El Tejido Defensa de la Vida y los Derechos Humanos de ACIN informa a la opinión pública nacional e internacional, que en desarrollo de las acciones legítimas de liberación de la madre tierra desarrolladas durante el día hoy 26 de febrero de 2015, la Fuerza Pública Ejercito, Policía Militar y el ESMAD, acrecentó la agresión a comuneros indígenas que reclaman sus derechos en zonas del municipio de Corinto y la Agustina en Santander de Quilichao Norte del Departamento de Cauca.

Contexto Colombiano

  • Desde el territorio Wayuu nos sumamos a La lucha por la Defensa del Territorio, Cauca Resistan, Todos Resistimos

    Las Autoridades tradicionales y Organizaciones Wayuu filiales a la ONIC, reunidas hoy en nuestro territorio y con ocasión de continuar pensando colectivamente en torno al tema del territorio, hemos compartido la palabra y nuestro pensamiento sobre la situación que se viene presentando en el norte del Cauca a raíz de las acciones desplegadas por los hermanos Nasa de la ACIN, que presionan al Gobierno Nacional para que sin más esperas ni falsas promesas entregue de una vez por todas 6.500 hectáreas prometidas a los hermanos indígenas caucanos en el marco de la Liberación de la Madre Tierra.

     
  • Comunicado a la opinión publica en apoyo a los hermanos indígenas del norte del Cauca quienes ejercen la liberación de la madre tierra.

    Foto: El Tiempo.com

    Los pueblos indígenas del valle del cauca; Embera, Nasa y Wounaan, reunidas en asamblea Departamental en el Municipio de Bolivar Valle,  pronunciamos y alertamos a la opinión publica, a los organismos de derechos humanos regional, Nacional e Internacional, Defensoría del pueblo y a la Fiscalía general de la Nación, el rechazo a las  grabes  violaciones de derechos humanos que se han cometido con nuestros hermanos indígenas del norte del cauca, lo cual atenta contra la vida, la integridad física, individual y colectiva de los pueblos indígenas.

     
  • Territorio Tamabioy: Extracción minera en el Valle de Sibundoy, Departamento del Putumayo

    Los Pueblos Indígenas Kamëntsá Biyá e Inga habitamos desde tiempos milenarios en el gran Territorio Ancestral Carlos Tamabioy área comprendida dentro de los Departamentos de Nariño, Putumayo y Cauca, al suroccidente Colombiano en Sur América.

    Extracción minera en el Valle de Sibundoy, Departamento del Putumayo: envenenamiento del rio Putumayo, impactos y vulneración de derechos a sus pueblos originarios.

     

Vivencias Globales

  • El Decenio Afrodescendiente y la integración de los pueblos

    Revista América Latina en Movimiento
    La declaración del Decenio de los Afrodescendientes (2015-2024) por la Organización de las Naciones Unidas es consecuencia de un largo proceso de lucha de los movimientos sociales y organizaciones populares. 
     
  • Documental mujeres sin tierra y sin derechos ¡Nunca más!

    En México, como en muchos países, las mujeres hemos sido históricamente excluidas del derechos a la tierra lo cual impide no solamente el ejercicio de este derecho, sino que también limita y vulnera otros derechos: la participación en las asambleas, la toma de decisiones comunitarias, una vida libre de violencia, entre otros.  
     
  • Lucha Indígena N° 102 TERRORISMO

    Hoy vemos repetirse la triste historia que vivió nuestro país durante 20 años de guerra interna:
    El surgimiento del terror de abajo contra el terror de arriba, que es tomado como pretexto por el terror de arriba, que preexistía, para acrecentarse.

     

Comunicados

Nuevamente los actores armados que operan en la zona colocan a nuestros niños indígenas en medio del fuego cruzado, ocupan bienes civiles y nos señalan como colaboradores de uno u otro bando en conflicto.

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA  
Nuevamente nuestras comunidades están siendo víctimas de un conflicto que no es nuestro y los actores  armados nos acusan de ser colaboradores de uno u otro bando. 

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ACIN: Nuevamente los actores armados colocan a nuestros niños indígenas en medio del fuego cruzado
COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA: NUEVAMENTE LOS ACTORES ARMADOS QUE OPERAN EN LA ZONA COLOCAN A NUESTROS NIÑOS INDÍGENAS EN MEDIO DEL FUEGO CRUZADO, OCUPAN BIENES CIVILES Y NOS SEÑALAN COMO COLABORADORES DE UNO U OTRO BANDO EN CONFLICTO.
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Documentos

ONU Derechos Humanos pide calma, diálogo y negociación en Corinto, Cauca

La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ante los hechos violentos ocurridos en las últimas horas en Corinto, Cauca, que dejaron varios indígenas heridos, algunos con arma de fuego, y también varios heridos de la fuerza pública, llama a la calma y saluda la decisión de reanudar el diálogo entre autoridades del Gobierno y autoridades indígenas Nasa, hoy sábado a las 9:00 a.m..

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Valle del Cauca: Continúa las amenazas a la dirigencia de las organizaciones sociales
Continúa la acción cobarde de los criminales paramilitares que tras el nombre de los "Rastrojos" actúan sin que autoridades del Estado pongan fin a sus tropelías. Se han ensañado contra la dirigencia de las organizaciones sociales y étnicas del pueblo que fijan posiciones políticas de izquierda.
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ACIN - Çxhab Wala Kiwe

Si todos fuéramos Toribío

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Tal vez por primera vez los colombianos estamos escuchando con respeto a los indígenas del norte del Cauca: se lo han ganado por su actitud vertical al rechazar por igual a todos los actores armados. Un ejemplo de dignidad.

Una seguridad equivocada

Si todos fuéramos Toribío y tuviésemos el valor civil y el coraje de los indígenas del norte del Cauca, la paz estaría más cercana — como una llave que debemos forjar entre todos en el yunque de la civilidad — y la guerra quedaría confinada retumbando en exclusivos clubes capitalinos, como un eco de dementes. Pero no.

Resulta que somos citadinos que nos refugiamos en unidades residenciales y edificios custodiados por compañías de seguridad privada: nuestro mayor desvelo y obsesión parecería ser el evitar a cualquier precio resultar víctimas de la inseguridad. Incluso a muchos los tiene sin cuidado convertirse en cómplices de victimarios, con tal de vivir seguros.

Por eso somos incapaces de imaginar una seguridad sin armas, sin cámaras de vigilancia en cada esquina y sin una nutrida presencia policial en las calles.

Por la misma razón, bastantes citadinos confunden el Estado de derecho con la fuerza que protege exclusivamente sus derechos. Su ciudadanía se agota en el ejercicio de sus ganancias, el aumento de sus valores bursátiles y la defensa de sus privilegios.

Una mayoría considerable imagina a la Fuerza Pública como una red más amplia de seguridad privada que se extiende por el territorio nacional al servicio del turismo, la recreación y los negocios: “Vive Colombia, viaja por ella”.

En fin, en nuestras ciudades predomina una seguridad individual paranoica que se nutre del miedo y de la desconfianza, sustentada en el poder del dinero que proporciona escoltas, compañías de vigilancia privada y hasta generosas recompensas oficiales.

Por ello, en los barrios periféricos y marginales donde los derechos, los bienes y los servicios estatales realmente escasean, paradójicamente son las bandas armadas ilegales quienes brindan la seguridad o desatan el terror, según sus conveniencias personales y afinidades ideológicas.

El Estado compra lealtades fugaces de redes de informantes y pretende que con solo añadir el adjetivo “democrática” va a dotar de legitimidad y derecho a dicha política. Pero con toda su parafernalia de “cooperantes” y una mayor presencia de la Fuerza Pública, la política de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Cauca ni en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde más falta hace.

Incluso su prestigio mediático no ha logrado ocultar la tenebrosa sombra de los “falsos positivos”, pues ya han sido condenados 14 miembros del Ejército por el asesinato de jóvenes de Soacha, víctimas de una red de seguridad nada democrática y peligrosamente criminal por sus resultados prácticos Todos los anteriores y dolorosos acontecimientos demuestran que es una falacia equiparar “seguridad democrática” y paz.

Una paz telúrica y ciudadana

Así lo están demostrando, con sus palabras y acciones, los indígenas organizados en el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y en la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), con la vocería de Feliciano Valencia y el respaldo monolítico de la Guardia Indígena, exigiendo a todas las organizaciones armadas por igual — desde la Fuerza Pública hasta las FARC — que los dejen sembrar la paz telúrica en su territorio y cosecharla en su vida comunitaria.

Aquella paz que sólo germina a partir de acuerdos que honran la palabra y de la Minga que dignifica la vida de todos, protegida por el poder civil de su invencible Guardia Indígena. No quieren la paz de las fosas y de los campos minados, de los bombardeos oficiales y de las celadas guerrilleras, de los falsos discursos gubernamentales y de las quimeras revolucionarias, que cada día cobran más víctimas indígenas y campesinas.
Hernando_Llano_Angel_guardia_indigena
La política de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Caucani en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde más falta hace.   

Repudian la paz de los vencedores, que sólo aumenta el odio de los vencidos y su infinita e inagotable memoria vengativa. Esa paz que se proclama todos los días, desde hace más de medio siglo, en los partes de victoria oficial contra los “bandoleros” de ayer y los “terroristas” de hoy. Y que a su vez los “terroristas” desmienten con sus “heroicas” acciones contra la Fuerza Pública, donde casi siempre la mayoría de las víctimas terminan siendo civiles.  

Los indígenas repudian y rechazan esa criminal paz por la que deliran todos los “señores de la guerra”, desde los uniformados hasta los pusilánimes “ciudadanos de bien”, siempre dispuestos a elegir a quien imparta órdenes para que otros maten y mueran en nombre de la “patria” y la “democracia”.

Seguramente por ello los pueblos indígenas no cuentan con ejércitos, sino con guardia indígena, no disponen de armas sino de bastones, no tienen proyectiles sino palabras. Y con ellos forman un vasto tejido humano que presta seguridad a la comunidad y a la “Madre Tierra”, porque están comprometidos con una paz telúrica, en armonía cósmica con la vida: saben bien “que sólo el equilibrio deshace la fuerza”.

No les interesa tanto dominar, controlar, expoliar o explotar el territorio, sino conservarlo y legarlo a las generaciones venideras en beneficio de todos. Por eso están empeñados en que abandonen el territorio de sus resguardos y municipios aquellos que a punta de armas y violencia o leyes y tratados comerciales pretenden aniquilar el orden de la vida para proteger las inversiones de su orden.

Textos que inspiran respeto

En tal empeño no temen confrontar a los mercaderes, tanto los legales como los ilegales. A los narcotraficantes los han emplazado desde tiempo atrás, como dejaron constancia en la Declaración Final de la Segunda Minga proclamada en Tacueyó en febrero de 2009 en su sexto punto:

“Los cultivos de coca se han convertido también en un pretexto de intervención de los actores armados legales e ilegales. Se han convertido en una estrategia de ampliación territorial y de suplantación de la autoridad indígena por parte de las FARC, que aprovechándose de la situación económica de algunas familias que tienen cultivos, pretende imponerles impuestos, aplicarles supuestas normas y cooptarlos. También los cultivos se utilizan como pretexto para la intervención del Estado, que ha incumplido totalmente los compromisos de erradicación voluntaria, desconoce nuestras propuestas de sustitución de cultivos, y en cambio privilegia la guerra química, los mecanismos militares y el involucramiento de las comunidades en la estrategia de guerra”.

“Con el pretexto de su guerra contra el Estado, la insurgencia ataca a las comunidades y busca suplantar nuestra autoridad. Mientras nosotros construimos un gobierno municipal popular que le rinde cuentas a los cabildos y a la asamblea de comuneros, la guerrilla se toma los municipios, destruye nuestras casas y da pretexto para que la fuerza pública invada las comunidades; nosotros, con la autoridad de nuestros bastones, desmontamos las trincheras de la policía del centro de Caldono, Toribío y Jambaló para que su presencia no afecte a la población civil, mientras la guerrilla deja minas antipersona y no tiene ninguna consideración por la gente que no hace parte de la guerra; mientras nosotros sin ningún temor le hacemos juicio político a los militares que han asesinado a comuneros indígenas, ellos secuestran a miembros de nuestras comunidades para ajusticiarlos por supuestos delitos, como si no hubiéramos dado prueba de tener mejor capacidad de aplicar justicia comunitaria que ninguna otra institución.

Es como si estuvieran en contra del poder popular y del gobierno directo de los comuneros indígenas; pareciera que están por la toma del poder que los sectores populares y los indígenas hemos construido con mucho esfuerzo, y hubieran renunciado a tomarse el poder que tienen los ricos”.

Por todo lo anterior, concluyen en la Declaración de Jambaló:

“Apoyamos todo esfuerzo hacia un proceso de paz que se dé en el territorio nacional, siempre y cuando sea una paz dialogada, concertada con la población civil y con soluciones prácticas a los problemas a corto, mediano y largo plazo. No aceptamos la intervención de ningún actor armado o externo en nuestra vida, en nuestro ejercicio de gobierno propio y libre determinación, o la aplicación de justicia; exigimos a unos y otros, que respeten el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, a que no nos involucren en actividades militares, a que no nos ataquen a mansalva”.

Si todos tuviéramos la coherencia que han demostrado los indígenas al no separar la palabra de la acción, entonces nuestro poder civil haría posible la paz, porque los violentos no tendrían otra opción que deponer sus armas y aceptar los argumentos de la vida, la justicia y la dignidad que hoy encarnan los pobladores de Toribio y el norte del Cauca.

Por eso deberíamos empezar a reconocer que Toribio somos todos y construir juntos, en una Minga nacional, una paz telúrica y ciudadana, sin vencedores ni vencidos, donde la reconciliación sea posible en torno a la memoria, la verdad y la dignidad de todas las víctimas junto al cuidado y el respeto de nuestra “Madre Tierra”.

Para mayor comprensión de la actual coyuntura, consultar la declaración del CRIC: "Terminar la guerra, defender la autonomía, reconstruir los bienes civiles y construir la paz".

http://razonpublica.com/index.php/regiones-temas-31/3103-si-todos-fueramos-toribio-.html

Comments   

 
#1 Miller 2012-07-18 12:17
Todos los colombianos de una manera u otra, tenemos sangre indígena en nuestras venas, la Paz en un territorio se logra siguiendo unos lineamientos políticos serios, que busquen el beneficio de un país como un todo, sentir orgullo de lo que representa el Estado y sus dirigentes, la época revolucionaria ha demostrado que ya pasó a ser un cartel de narcotráfico y debemos apoyarnos en lo que tenemos y lo único fuerte son las fuerzas militares, no son perfectas pero con ellas podemos contar.
 

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