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Norte del Cauca/ Comunidades Afro bloquean vía panamericana por incumplimientos del Gobierno

Norte del Cauca/ Comunidades Afro bloquean vía panamericana por incumplimientos del Gobierno

La Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca (ANCOC) denuncia agresión policial, un herido por arma de fuego y seis personas más lesionadas por artefactos explosivos que dispara el ESMAD contra la población civil.

Continúa Amenazas a los Procesos Indígenas, Sociales y Populares del Cauca

Continúa Amenazas a los Procesos Indígenas, Sociales y Populares del Cauca

Comunicado a la Opinión Pública Nacional e Internacional La Consejería Mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, denuncia y rechaza ante la opinión pública Nacional e Internacional la agudización del conflicto en nuestros territorios, pueblos y comunidades indígenas, así...

Alerta, nuevamente  quieren acallar la voz y las acciones de la comunidad afro-descendientes quienes exigen sus derechos incumplidos  por el gobierno

Alerta, nuevamente quieren acallar la voz y las acciones de la comunidad afro-descendientes quienes exigen sus derechos incumplidos por el gobierno

 Foto: Tejido de Comunicación AMENAZAS A  LIDERESAS Y LÍDERES DEL NORTE DEL CAUCA.  El Equipo de Derechos Humanos del  Proceso de Comunidades Negras en Colombia PCN, la Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca ACONC y  el Consejo Nacional de Paz...

  • Norte del Cauca/ Comunidades Afro bloquean vía panamericana por incumplimientos del Gobierno

    Norte del Cauca/ Comunidades Afro bloquean vía panamericana por incumplimientos del Gobierno

    Martes, 26 Abril 2016 08:32
  • Continúa Amenazas a los Procesos Indígenas, Sociales y Populares del Cauca

    Continúa Amenazas a los Procesos Indígenas, Sociales y Populares del Cauca

    Miércoles, 27 Abril 2016 09:01
  • Alerta, nuevamente  quieren acallar la voz y las acciones de la comunidad afro-descendientes quienes exigen sus derechos incumplidos  por el gobierno

    Alerta, nuevamente quieren acallar la voz y las acciones de la comunidad afro-descendientes quienes exigen sus derechos incumplidos por el gobierno

    Viernes, 29 Abril 2016 10:05

Nuestra Palabra

“Una cosa es lo que piensa el burro y otra cosa el que lo arrea”: Comuneros hablando de “incidir” en la Mesa de Negociaciones de Paz en la Habana- Cuba.

En la Junta Directiva del Consejo Regional indígena del Cauca- CRIC, realizada el 23 de febrero, en la María-Piendamó sitio de  convivencia, diálogo y negociación, las  comunidades de distintas zonas del Cauca  se repartieron en cuatro  comisiones para trabajar  “cuatro preguntas para analizar las problemáticas actuales de los pueblos indígenas”. 

 

Unas de estas preguntas fue: ¿Cómo incidir para que la mesa de negociaciones de paz en la Habana - Cuba, garantice el dialogo con los pueblos indígenas? La respuesta que dieron los participantes fue muy  concreta, señalaron  que la propuesta que dieron algunos líderes de incidir en la mesas de negociaciones de paz entre el gobierno y las guerrillas de las FARC sonaba de forma interesada, porque no es posible  participar en estos diálogos sin tener propuestas que sean construidas de forma consulta y por las bases, en este sentido es mejor exigir a los actores armados y el capital transnacional  que respeten los  territorios en vez de incidir en la mesa que no aborda la crisis del sistema capitalista. 

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  • Video inicio

    Intervención: Blanca Andrae Habla sobre proceso de paz

Nuestra Palabra Kueta Susuza

  • De nuevo la protesta social es violentamente reprimida por los ESMAD Y el gobierno Colombiano

    Las comunidades de 41 consejos comunitarios pertenecientes a la Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca-ACONC, desde el 25 de abril de 2016 se declararon en asamblea permanente en uso al derecho constitucional de movilización, levantaron la bandera de la protesta social y se movilizaron por la Vía Panamericana desde horas de la mañana, en la vereda Quinamayó, municipio de Santander de Quilichao, para denunciar la violación de los derechos humanos, étnicos y territoriales y exigir al Gobierno Nacional, el derecho a la vida y al territorio ancestral afrocolombiano.

     
  • De nuevo la muerte y los que se creen dueños de la vida y el territorio, asesinan vilmente a una mujer humilde

    Las mujeres de la Çxhab Wala Kiwe “Territorio del Gran Pueblo” ACIN, en solidaridad con la familia, amigos y allegados de la compañera indígena Rubiela Coicue, expresamos nuestra voz de indignación y rechazo por el asesinato y tortura de Rubiela como también las violencias que padecen nuestras mujeres, pues día a día somos víctimas de sistemáticas discriminaciones y violencias que evidencian la grave situación que enfrentamos como mujeres al ser víctimas tanto de la violencia social como política al interior de nuestros territorios.

     
  • Disparos de Fuerza Pública – Ejército Nacional - ponen en peligro la vida de delegación oficial de la consejería de ACIN en el Norte del Cauca, Colombia.

    El Tejido Defensa de la Vida y los DDHH de ACIN respondiendo al ejercicio de Defensa de la Vida, informa y denuncia a la opinión pública nacional e internacional que una comisión oficial de la consejería de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte el Cauca-ACIN, fue objeto de disparos por parte de miembros del Ejército Nacional ubicados en el puesto esporádico de control en el sector de la Hacienda El Japio, municipio de Caloto, Cauca.

Contexto Colombiano

  • Urge protección de indígenas de Acandí, Chocó

     

    El Juez Especializado en Restitución de Quibdó le solicitó a Procuraduría y Defensoría hacer seguimiento a las órdenes impartidas desde 2011 por la Corte Constitucional, en relación con la protección de los indígenas Embera de dos resguardos en Chocó.

     

    Mientras el procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, interviene a favor de ganaderos y palmicultores que aseguran ser “víctimas” de la Ley de Restitución de Tierras, los indígenas Embera del municipio de Acandí, Chocó, continúan en situación de vulnerabilidad, sin que este organismo del Ministerio Público cumpla con la orden dada por la Corte Constitucional de apoyar, acompañar y vigilar las medidas de protección contenidas en la Sentencia T-129 de 2011.

    El “jalón de orejas” está contenido en la Auto Interlocutorio 074, fechado el pasado 19 de abril y proferido por el juez Primero Civil de Quibdó, Mario Lozano Madrid, especializado en Restitución de Tierras, a través del cual dicta medidas de protección a favor de los resguardos Chidima Tolo y Pescadito.

     
  • Petroleras ponen en riesgo equilibro ambiental del Caquetá

    43 bloqueos petroleros están afectando a municipios del departamento como Valparaiso, Doncello, Puerto Rico, Paujil y San Vicente

     

    La presencia de empresas petroleras en el departamento de Caquetá ha generado un rechazo de ciudadanos y campesinos que se organizan para defender el territorio. “Es tiempo de actuar, tomemos conciencia y defendamos el Caquetá”, es la apuesta de organizaciones sociales y ciudadanos para rechazar la explotación petrolera en este departamento.

     
  • Comunidad de Salaquí-Chocó se encuentra confinada por paramilitares y en riesgo de desplazamiento

    La Comisión Intereclesial de Justicia y Paz1, informó sobre la grave situación que enfrentan las comunidades del territorio del resguardo indígena de Isleta y en la comunidad afrodescendiente Villa Nueva Tamboral, territorio de Salaquí.

     

Vivencias Globales

  • Estados Unidos amenaza derechos indígenas

    Pretende fusionar Relator Especial y Mecanismo de Expertos Diseñan estrategia para fortalecer MEDPI  Obligación de Estados cumplimiento de la Declaración: Alta Comisionada de la ONU

    Genaro Bautista /AIPIN

    Palais des Nations. Ginebra. Estados Unidos lanzó una amenaza que lleva el propósito de reducir los derechos de los pueblos indígenas, al interior de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de las siete regiones geopolíticas.

     
  • Heridos en agresión planificada a caravana en solidaridad al COPINH

    La Plataforma del Movimiento Social y Popular de Honduras (PMSPH) y las delegaciones que participaron en el Encuentro Internacional de los Pueblos "Berta Cáceres Vive", denunciamos que ayer a las 5:00 de la tarde, integrantes de la plataforma, de las delegaciones internacionales y nacionales que se movilizaban desde el Río Gualcarque hacia Tegucigalpa fueron agredidos y amenazados a muerte por un grupo de hombres al servicio de la empresa Desarrollos Energéticos S.A.(DESA)

     
  • ¡¡ defendiendo derechos !! ¡¡ Defendiendo nuestras tierras !! ¡ defendiendo nuestro territorio !

    Mi nombre es Juana Calfunao Paillalef, soy Longko de la comunidad Juan Paillalef y con respecto al estado chileno, debo decir muchas cosas: Primero que nada que no me causa ningún impacto con lo que el estado está haciendo, por que desde que el estado chileno se conforma sobre la nación mapuche, lo único que se ha dedicado,tanto en forma legal como en forma ilegal, es de desarticular al pueblo mapuche, así que por esa vía yo no veo que el estado quiera hacer algo absolutamente positivo para el pueblo mapuche.

     

Comunicados

Las autoridades tradicionales no han ofrecido la guardia indígena, para Salvaguardar zonas de ubicación de las FARC

Comunicado a la Opinión Pública Nacional e Internacional
 Ante el artículo aparecido el día 25 de febrero del presente año en el periódico el
Espectador titulado “Guardia indígena se ofrece para salvaguardar zonas de ubicación de las FARC”, la Consejería mayor del CRIC se permite aclarar lo siguiente: 

(1920)
EL AGUA NO ES UN NEGOCIO ES UN DERECHO FUNDAMENTAL.
Buenaventura Enero del 2016.
 
El COMITE DE LA AGUA Y LA VIDA DE BUENAVENTURA, desea, para este  año nuevo, la unidad y la decisión de 
 
lucha del pueblo para afrontar y lograr la solución definitiva a la problemática del agua y el alcantarillado de 
 
Buenaventura.
(522)

Documentos

EL MOVIMIENTO SOCIAL Y SINDICAL DEL VALLE DEL CAUCA AMENAZADOS POR AUTODEFENSAS GAITANISTAS DE COLOMBIA – AUG

Las organizaciones sociales, sindicales y derechos humanos abajo firmantes denunciamos ante la comunidad nacional e internacional, las nuevas amenazas de las que ha sido objeto el movimiento social y organizaciones sociales en la región; las que se han venido presentando de manera reiterada, señalando y estigmatizando la labor de los defensores de los Derechos Humanos, de las organizaciones sindicales y en general del movimiento social; estas últimas amenazas han sido proferidas por grupos paramilitares que se hacen llamar movimiento gaitanista de Colombia y que mantienen presencia en la zona del Valle del Cauca y Cauca, amenazas que se han denunciado ante las autoridades competentes, sin que hasta el momento se hallen los responsables de dichas amenazas.

(91)
Cxhab Wala Kiw ‐ACIN, apuesta por la construcción de PAZ en el norte del Cauca.
Las autoridades indígenas del norte del Cauca organizadas en la Cxhab Wala Kiwe-ACIN, nos hemos movilizado a la ciudad de Bogotá a presentar nuestra propuesta de construcción de paz.  No hemos sido ajenos a los efectos de la guerra, ni queremos estar ausentes en la construcción de paz para el país. El norte del Cauca se convirtió durante muchos años, en un teatro de operaciones de los actores armados: Ejército, Guerrilla, Policía y Paramilitares se asentaron en la región generando zozobra y desarmonía en las comunidades. 
(130)

ACIN - Çxhab Wala Kiwe

Si todos fuéramos Toribío

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Tal vez por primera vez los colombianos estamos escuchando con respeto a los indígenas del norte del Cauca: se lo han ganado por su actitud vertical al rechazar por igual a todos los actores armados. Un ejemplo de dignidad.

Una seguridad equivocada

Si todos fuéramos Toribío y tuviésemos el valor civil y el coraje de los indígenas del norte del Cauca, la paz estaría más cercana — como una llave que debemos forjar entre todos en el yunque de la civilidad — y la guerra quedaría confinada retumbando en exclusivos clubes capitalinos, como un eco de dementes. Pero no.

Resulta que somos citadinos que nos refugiamos en unidades residenciales y edificios custodiados por compañías de seguridad privada: nuestro mayor desvelo y obsesión parecería ser el evitar a cualquier precio resultar víctimas de la inseguridad. Incluso a muchos los tiene sin cuidado convertirse en cómplices de victimarios, con tal de vivir seguros.

Por eso somos incapaces de imaginar una seguridad sin armas, sin cámaras de vigilancia en cada esquina y sin una nutrida presencia policial en las calles.

Por la misma razón, bastantes citadinos confunden el Estado de derecho con la fuerza que protege exclusivamente sus derechos. Su ciudadanía se agota en el ejercicio de sus ganancias, el aumento de sus valores bursátiles y la defensa de sus privilegios.

Una mayoría considerable imagina a la Fuerza Pública como una red más amplia de seguridad privada que se extiende por el territorio nacional al servicio del turismo, la recreación y los negocios: “Vive Colombia, viaja por ella”.

En fin, en nuestras ciudades predomina una seguridad individual paranoica que se nutre del miedo y de la desconfianza, sustentada en el poder del dinero que proporciona escoltas, compañías de vigilancia privada y hasta generosas recompensas oficiales.

Por ello, en los barrios periféricos y marginales donde los derechos, los bienes y los servicios estatales realmente escasean, paradójicamente son las bandas armadas ilegales quienes brindan la seguridad o desatan el terror, según sus conveniencias personales y afinidades ideológicas.

El Estado compra lealtades fugaces de redes de informantes y pretende que con solo añadir el adjetivo “democrática” va a dotar de legitimidad y derecho a dicha política. Pero con toda su parafernalia de “cooperantes” y una mayor presencia de la Fuerza Pública, la política de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Cauca ni en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde más falta hace.

Incluso su prestigio mediático no ha logrado ocultar la tenebrosa sombra de los “falsos positivos”, pues ya han sido condenados 14 miembros del Ejército por el asesinato de jóvenes de Soacha, víctimas de una red de seguridad nada democrática y peligrosamente criminal por sus resultados prácticos Todos los anteriores y dolorosos acontecimientos demuestran que es una falacia equiparar “seguridad democrática” y paz.

Una paz telúrica y ciudadana

Así lo están demostrando, con sus palabras y acciones, los indígenas organizados en el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y en la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), con la vocería de Feliciano Valencia y el respaldo monolítico de la Guardia Indígena, exigiendo a todas las organizaciones armadas por igual — desde la Fuerza Pública hasta las FARC — que los dejen sembrar la paz telúrica en su territorio y cosecharla en su vida comunitaria.

Aquella paz que sólo germina a partir de acuerdos que honran la palabra y de la Minga que dignifica la vida de todos, protegida por el poder civil de su invencible Guardia Indígena. No quieren la paz de las fosas y de los campos minados, de los bombardeos oficiales y de las celadas guerrilleras, de los falsos discursos gubernamentales y de las quimeras revolucionarias, que cada día cobran más víctimas indígenas y campesinas.
Hernando_Llano_Angel_guardia_indigena
La política de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Caucani en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde más falta hace.   

Repudian la paz de los vencedores, que sólo aumenta el odio de los vencidos y su infinita e inagotable memoria vengativa. Esa paz que se proclama todos los días, desde hace más de medio siglo, en los partes de victoria oficial contra los “bandoleros” de ayer y los “terroristas” de hoy. Y que a su vez los “terroristas” desmienten con sus “heroicas” acciones contra la Fuerza Pública, donde casi siempre la mayoría de las víctimas terminan siendo civiles.  

Los indígenas repudian y rechazan esa criminal paz por la que deliran todos los “señores de la guerra”, desde los uniformados hasta los pusilánimes “ciudadanos de bien”, siempre dispuestos a elegir a quien imparta órdenes para que otros maten y mueran en nombre de la “patria” y la “democracia”.

Seguramente por ello los pueblos indígenas no cuentan con ejércitos, sino con guardia indígena, no disponen de armas sino de bastones, no tienen proyectiles sino palabras. Y con ellos forman un vasto tejido humano que presta seguridad a la comunidad y a la “Madre Tierra”, porque están comprometidos con una paz telúrica, en armonía cósmica con la vida: saben bien “que sólo el equilibrio deshace la fuerza”.

No les interesa tanto dominar, controlar, expoliar o explotar el territorio, sino conservarlo y legarlo a las generaciones venideras en beneficio de todos. Por eso están empeñados en que abandonen el territorio de sus resguardos y municipios aquellos que a punta de armas y violencia o leyes y tratados comerciales pretenden aniquilar el orden de la vida para proteger las inversiones de su orden.

Textos que inspiran respeto

En tal empeño no temen confrontar a los mercaderes, tanto los legales como los ilegales. A los narcotraficantes los han emplazado desde tiempo atrás, como dejaron constancia en la Declaración Final de la Segunda Minga proclamada en Tacueyó en febrero de 2009 en su sexto punto:

“Los cultivos de coca se han convertido también en un pretexto de intervención de los actores armados legales e ilegales. Se han convertido en una estrategia de ampliación territorial y de suplantación de la autoridad indígena por parte de las FARC, que aprovechándose de la situación económica de algunas familias que tienen cultivos, pretende imponerles impuestos, aplicarles supuestas normas y cooptarlos. También los cultivos se utilizan como pretexto para la intervención del Estado, que ha incumplido totalmente los compromisos de erradicación voluntaria, desconoce nuestras propuestas de sustitución de cultivos, y en cambio privilegia la guerra química, los mecanismos militares y el involucramiento de las comunidades en la estrategia de guerra”.

“Con el pretexto de su guerra contra el Estado, la insurgencia ataca a las comunidades y busca suplantar nuestra autoridad. Mientras nosotros construimos un gobierno municipal popular que le rinde cuentas a los cabildos y a la asamblea de comuneros, la guerrilla se toma los municipios, destruye nuestras casas y da pretexto para que la fuerza pública invada las comunidades; nosotros, con la autoridad de nuestros bastones, desmontamos las trincheras de la policía del centro de Caldono, Toribío y Jambaló para que su presencia no afecte a la población civil, mientras la guerrilla deja minas antipersona y no tiene ninguna consideración por la gente que no hace parte de la guerra; mientras nosotros sin ningún temor le hacemos juicio político a los militares que han asesinado a comuneros indígenas, ellos secuestran a miembros de nuestras comunidades para ajusticiarlos por supuestos delitos, como si no hubiéramos dado prueba de tener mejor capacidad de aplicar justicia comunitaria que ninguna otra institución.

Es como si estuvieran en contra del poder popular y del gobierno directo de los comuneros indígenas; pareciera que están por la toma del poder que los sectores populares y los indígenas hemos construido con mucho esfuerzo, y hubieran renunciado a tomarse el poder que tienen los ricos”.

Por todo lo anterior, concluyen en la Declaración de Jambaló:

“Apoyamos todo esfuerzo hacia un proceso de paz que se dé en el territorio nacional, siempre y cuando sea una paz dialogada, concertada con la población civil y con soluciones prácticas a los problemas a corto, mediano y largo plazo. No aceptamos la intervención de ningún actor armado o externo en nuestra vida, en nuestro ejercicio de gobierno propio y libre determinación, o la aplicación de justicia; exigimos a unos y otros, que respeten el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, a que no nos involucren en actividades militares, a que no nos ataquen a mansalva”.

Si todos tuviéramos la coherencia que han demostrado los indígenas al no separar la palabra de la acción, entonces nuestro poder civil haría posible la paz, porque los violentos no tendrían otra opción que deponer sus armas y aceptar los argumentos de la vida, la justicia y la dignidad que hoy encarnan los pobladores de Toribio y el norte del Cauca.

Por eso deberíamos empezar a reconocer que Toribio somos todos y construir juntos, en una Minga nacional, una paz telúrica y ciudadana, sin vencedores ni vencidos, donde la reconciliación sea posible en torno a la memoria, la verdad y la dignidad de todas las víctimas junto al cuidado y el respeto de nuestra “Madre Tierra”.

Para mayor comprensión de la actual coyuntura, consultar la declaración del CRIC: "Terminar la guerra, defender la autonomía, reconstruir los bienes civiles y construir la paz".

http://razonpublica.com/index.php/regiones-temas-31/3103-si-todos-fueramos-toribio-.html

Comments   

 
#1 Miller 2012-07-18 12:17
Todos los colombianos de una manera u otra, tenemos sangre indígena en nuestras venas, la Paz en un territorio se logra siguiendo unos lineamientos políticos serios, que busquen el beneficio de un país como un todo, sentir orgullo de lo que representa el Estado y sus dirigentes, la época revolucionaria ha demostrado que ya pasó a ser un cartel de narcotráfico y debemos apoyarnos en lo que tenemos y lo único fuerte son las fuerzas militares, no son perfectas pero con ellas podemos contar.
 

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